FÚTBOL. SEGUNDA DIVISIÓN
J. A. SOLER.
ENVIADO ESPECIAL A ÉIBAR
En el fútbol suele verse la botella medio llena o medio vacía en función de los resultados. Cuando un equipo gana suelen resaltarse las virtudes y minimizarse los defectos. Si pierde, la perspectiva es totalmente opuesta y todo se ve desde un prisma más negativo. El triunfo del Hércules en Éibar puede contarse de mil maneras y todas resultarían más o menos válidas. El que quiere ver la botella medio llena podrá contar que el conjunto alicantino ofreció una gran solidez defensiva - algo de lo que ha adolecido en muchos partidos de este primer tercio de Liga - y exhibió una pegada de campeón. En cambio, también se puede decir que el Hércules tuvo problemas en varias fases del partido para mantener el balón y que su nivel de juego, durante muchos minutos, se asemejó más al partido de Castalia que al que tuvo, por ejemplo, frente al Sporting de Gijón en el que estuvo brillante aunque acabó perdiendo.
En cualquier caso, hay una circunstancia que prevalece sobre cualquiera. Y es que el Hércules necesitaba como el comer una victoria que le devolviera tranquilidad, confianza y expectativas. El encuentro llegaba marcado por un controvertido plan de viaje que ha dejado bien parados a todos gracias al triunfo. Los futbolistas mostraron un alto grado de implicación con el reto de asumir los costes del vuelo chárter y el club escapa de una incómoda situación en caso de derrota. Con la victoria, el desplazamiento lo asume quién lo tiene que asumir - la entidad - y todo queda en una anécdota.
Pero el que piense que la reacción del Hércules ha tenido algo que ver con la posibilidad de que los futbolistas tuvieran que pagar el viaje si no había victoria en Ipurúa está muy equivocado. Un 0-3 puede dejar una sensación de triunfo contundente y no fue así. Como se esperaba, el partido no fue un camino de rosas, a pesar de que César volvió a ver puerta y adelantó al Hércules nada más comenzar el partido. Los dos equipos sabían la importancia que tendrían en este choque las jugadas de estrategia y ahí el defensa asturiano sigue en estado de gracia. Edu Albacar botó un córner desde la derecha y el central no perdonó. Lo más difícil estaba hecho, pero aún quedaba un mundo y enfrente había un rival correoso como pocos que no se rindió con facilidad.
Con el 0-1 el Hércules prefirió esperar en su cancha a un Éibar que no encontraba huecos entre la defensa blanquiazul. Con el paso de los minutos, el conjunto de Andoni Goikoetxea empezó a perder el balón con relativa facilidad y ello dio vida al equipo local. Aunque los vascos no llegaban con claridad, el riesgo en el área alicantino fue en aumento en un tramo final del primer tiempo en en el que Unai Alba desbarató una peligrosa acción de Goiria.
El segundo tiempo comenzó de la misma manera. El Éibar continuó apretando en busca del empate mientras el Hércules se defendía como podía. No pintaban bien las cosas porque el equipo blanquiazul perdía el balón con la misma facilidad que el Éibar forzaba saques de esquinas o faltas muy peligrosas cerca del área. Sin embargo, cuando peor lo pasaba el conjunto alicantino, Rodri metió un balón al área y Juanma lo aprovechó para lograr el 0-2. A partir de ese momento, el Hércules se sintió mucho más cómodo sobre el campo mientras el Éibar hincaba la rodilla. Goikoetxea, que no había alineado de salida a Cámara, dio entrada al madrileño en los últimos minutos para que jugara por delante del doble pivote defensivo - Rodri y De los Santos - con el objetivo de dificultar el fútbol directo y desesperado de los locales. Esto permitió al Hércules montar algunos contragolpes y en uno de ellos el propio Cámara quedó sólo ante Cuéllar para batirle como lo hacen los mejores delanteros, firmando el 0-3 definitivo.
Estos tres puntos llegan en un momento providencial porque las dudas empezaban a aflorar y, al menos, esta victoria sirve al Hércules para coger aire y afrontar el futuro inmediato con mayor tranquilidad.
ÉIBAR 0: Cuéllar, Raúl, Urzelai, Codina, Goiria (Medina, minuto 76);, Txiki, Nacho Ins (Yagüe, minuto 57);, Biel Medina, Del Olmo, Markel, Camelo.
HÉRCULES 3: Unai Alba; Juanma, César, Sergio Fernández, Edu Albácar; De los Santos, Rodri Farinós, Sendoa (Graff, minuto 80); ; Mariño (Cámara, minuto 87); y Rubén Navarro (Tote, minuto 72);.
GOLES: 0-1: m. 5, César; 0-2: m. 70, Juanma; 0-3: m. 92, Cámara.
ÁRBITRO: Gallo Moreno (Balear);. Mostró tarjetas amarillas a Goiria por el Éibar y a Unai Alba, Edu Albacar, César, Mariño y Juanma por el Hércules