V. VICTORIA/V. FUSTER
Dos keniatas, Benjamin Rotich y Clement Koech, se proclamaron vencedores del Maratón y Media Maratón de Benidorm, que cumplió sus bodas de plata y congregó a casi 3.000 atletas. La cita destacó, una vez más, por el alto porcentaje de corredores extranjeros, con especial protagonismo del atletismo británico. De hecho, el evento nació hace veinticinco años cuando un grupo de aficionados del Bar Los Deportistas decidió crear la carrera para atraer turistas del Reino Unido. Ahora, un cuarto de siglo después, más de 800 atletas de desplazan desde otros países, especialmente de las islas de habla inglesa, que aprovechan las ofertas que lanza el sector hotelero por la carrera para pasar varios días en la ciudad.
La amenaza de lluvia no truncó la participación masiva, la más alta de los últimos años, prueba de la buena salud de la carrera. De todos los vencedores, tan sólo la atelta del Puerto de Alicante Malika Asahssah logró batir uno de los récord de la prueba con un tiempo 1h 13' 22", con lo que además del trofeo y la semana de vacaciones se embolsó 3.000 euros. El camino a seguir debe ser el de continuar incentivando con premios la asistencia de corredores, por encima de primar con dinero a las figuras, si bien no estaría de más instaurar un premio al primer atleta del Reino Unido para premiar su fidelidad.