JULIÁN PALOMAR.
ENVIADO ESPECIAL A SALAMANCA
E
l Elche cayó ayer derrotado en El Helmántico víctima de sus propios errores. Los ilicitanos no acertaron en los momentos claves para sentenciar el encuentro y regalaron los tres goles a un rival que ya estaba bajando los brazos. Quizás los franjiverde quisieron jugar demasiado al fútbol contagiado por el «tiki taka», de la selección española de Cesc, Iniesta y Xavi, y este Elche es otra cosa. También es cierto que si Rubén acierta nada más empezar la segunda parte el partido hubiera caído
Un gol de Miguel en el minuto dos decantó enseguida la balanza del lado franjiverde. Pese a ello, el Elche tuvo unos minutos de zozobra defensiva donde el Salamanca llegaba con relativa facilidad al área de Caballero, sobre todo por la banda de Raúl Fuster. A Rubén le costó comprender que debía ser el primer defensa de su equipo como lo ha hecho hasta ahora su compañero Luna y Víctor no acertaba a ponerse al ritmo de sus compañeros. Poco a poco, el Elche puso cloroformo al ímpetu de un rival que se confundió de camino y en vez de jugar al fútbol puso toda su energía en protestar una y otra vez todas las decisiones del árbitro, aleccionado
Al Elche le faltó estar más certero en el último pase para sentenciar el encuentro, pero al menos fue capaz de irse al vestuario con el partido donde él quería.
En la reanudación, Pere Martí, en dos ocasiones, y Rubén, pudieron sentenciar, pero estuvieron negados en el área rival. Quizás en ese momento, al creerse superiores al Salamanca, los ilicitanos confundieron que sus armas son la lucha y entrega en vez del toque y el juego preciosista. Y cuando mejor estaba el Elche, un error defensivo provocado por Caballero y Carlos Bellvis desencadenó el penalti de Samuel y eso permitió que los charros se metieran de nuevo en el partido. Cuatro minutos más tarde un gol olímpico de Jorge Alonso, en el que ningún defensa franjiverde acertó a despejar el balón, sentenció el encuentro a pesar de que un minuto antes Rubén tuvo una clara ocasión de empatar. A partir de ese momento el Elche quiso y no pudo, el Salamanca jugó sus armas a la perfección y en otro error defensivo ilicitano a la hora de sacar el balón, David Rodríguez puso el tercero en el electrónico.
Demasiado castigo para un Elche que deberá bajar a la tierra y darse cuenta que sus armas son la lucha y entrega de principio a fin y no complicarse la vida en tareas defensivas. Durante la semana David Vidal ya había dejado claro que no se podían cometer errores defensivos y ayer el conjunto ilicitano cometió nada menos que tres y así es muy difícil ganar partidos y mucho menos cuando no se está acertado en el área rival. De todas formas no hay que rasgarse las vestiduras ya que este equipo siempre da la cara y, aunque ayer perdió, es lógico que ocurran situaciones como las de El Helmántico a lo largo de una liga.
A partir de ahora hay que pensar ya en el próximo encuentro que se jugará en el Martínez Valero el sábado ante el Alavés.