ÁREA 11.
BARCELONA
A
la séptima tampoco fue la vencida. El Alicante sigue sin conocer la victoria, aunque en esta ocasión logró arrancar un punto de oro en el complicado campo del Espanyol B. El encuentro tuvo dos caras. Una primera en la que los blanquiazules se mostraron superiores y lograron adelantarse en el marcador, y una segunda en la que los pupilos de Granero sacaron casta y experiencia y a punto estuvieron de culminar la remontada y conseguir los tres puntos en juego. El empate final fue justo pero no dejó contento a nadie.
El filial saltó al campo muy mentalizado y con ganas de agradar a su afición ante un rival que en los primeros compases del encuentro se presentó como muy reservón y sin tomar riesgos excesivos. El balón, en los primeros compases del partido, fue para el Espanyol B, que se mostró muy efectivo a la media hora de juego cuando supo aprovechar perfectamente su primera oportunidad clara de gol que dispuso.
Jordi Gómez sorprendió al meta alicantinista con un fenomenal zurdazo desde fuera del área tras un excelente servicio de Zamora. Era el 1-0 y el partido se le ponía cuesta arriba al Alicante. Antes del tanto catalán, el mismo futbolistas vio como se le anulaba un gol en el minuto 16 por fuera de juego, pese a las fuertes protestas de los locales y su afición.
El Espanyol B pudo incrementar su cuenta pero Márquez no estuvo acertado en su disparo. La respuesta del Alicante, que nunca perdió la cara al partido, llegó de la mano de Luis Gil. En el minuto 36 le sirvieron un balón pero Kiko Casilla se mostró mucho más rápido en la acción y despejó el esférico cuando el jugador lo tenía todo a su favor para conseguir el empate.
Tras el paso por los vestuarios, el Alicante salió con las pilas cargadas y la actitud totalmente opuesta a la que había ofrecido en el primer periodo. Solamente se habían cumplido
En este periodo el Alicante se transformó por completo, aunque el Espanyol B, si bien no jugó al nivel de la primera parte, dispuso de ocasiones para anotar. Los catalanes pudieron marcar de nuevo en un remate de Juanma a centro de Zamora, y después Serrán, también de cabeza, estuvo cerca del 2-1 cuando se encontraba en una excelente posición para batir a Unanua.
A medida que fueron transcurriendo los minutos el Alicante dio por bueno el empate y se dedicó, con su experiencia, a cometer faltas para perder tiempo. La última oportunidad la tuvo a siete minutos del final, con un remate de Azkoitia en inmejorable posición que salió fuera por poco.