REDACCIÓN
E
l Alicante visita en jornada matinal al Espanyol B con la necesidad de lograr una victoria para tranquilizar a su entorno después de que haya encadenado seis jornadas consecutivas sin lograr el triunfo, lo que le ha hecho caer a la tercera posición de la clasificación.
El técnico del conjunto celeste, José Carlos Granero, y su plantilla aseguran no estar preocupados por la mala racha de resultados y consideran que lo único que les falta es acierto hacia la portería rival para reencontrarse con la victoria.
Sin embargo, una séptima jornada sin ganar supondría un serio varapalo para un Alicante que en la última jornada cosechó la segunda derrota de la temporada, como local, frente al Orihuela.
De cara al encuentro de esta mañana, Granero no puede contar con el sancionado Urbano Santos ni con los lesionados Jesús Tablado «Capi» y Antonio Cañadas, con una fascitis plantar. Este último es una baja significativa ya que es el máximo goleador del equipo.
Tampoco jugará mañana en Barcelona el centrocampista Roberto Álvarez, el único de los componentes de la plantilla que se ha quedado fuera de la convocatoria por decisión técnica.
El Alicante ha encadenado seis jornadas sin ganar, si bien, aún no conoce la derrota fuera de casa y en sus últimos desplazamientos logro empatar en complicadas visitas a Terrassa, Badalona o Benidorm.
Por su parte, el filial españolista también está necesitado de la victoria, ya que está situado en el puesto de promoción de descenso y una derrota le podría situar en descenso. Los jóvenes jugadores del conjunto catalán, que sólo han ganado dos de los seis partidos que han disputado en casa, los otros cuatro se han saldado con tres empates y una derrota, estarán bastantes motivados.