REDACCIÓN
Blas Bernal, director general del Hércules, remitió a mediados del presente mes un escrito a la Oficina Nacional de Deportes mostrando objeciones al acta elaborada por la Policía sobre los incidentes acaecidos en el partido que enfrentó al equipo alicantino y al Sporting en el estadio Rico Pérez. Bernal expresa que la redacción elaborada por el coordinador de seguridad «incorpora apreciaciones inveraces» y que «implícitamente parecen configurar una advertencia» al club «apercibiendo de la posible comisión de ilícitos con relación a una peña herculana.
En el escrito remitido a la Comisaría, Bernal agrega que «tal actuación resulta manifiestamente improcedente y desproporcionada debiendo denunciar que la labor efectuada por el coordinador de seguridad no parece que esté ayudando, ni en el supuesto al que se refiere el acta ni en otras situaciones anteriores, al cumplimiento normal de las medidas de seguridad en el estadio (...);». Bernal, asimismo, apunta que no le parece «razonable» que en el acta se mencione que una «determinada peña»
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en relación a los Herculigans
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quede «catalogada» por la Policía «como grupo violento».
Tales afirmaciones, sin embargo, no encajan con la actuación del propio club, que tras el derbi ante el Elche puso a disposición del coordinador de seguridad material documental que facilitó la identificación de miembros de la peña Herculigans como participantes de la quema de bengalas para evitar el pago de la sanción de 3.250 euros impuesta por Antiviolencia.