EFE
Según la versión de Castillo, periodista, persona próxima al ex vicepresidente Sandro Rosell y que estuvo unos años al frente de la oficina de atención al futbolista, Laporta llegó a cogerle por el cuello, extremo que ha sido negado por el club.
Ambas partes coinciden en la secuencia de lo ocurrido, menos en este extremo. Castillo acudió con su madre a almorzar a un restaurante en Pedralbes y a la salida se encontró con Laporta.
El antiguo empleado del club saludó al chófer y al guardaespaldas de Laporta, pero obvió al presidente y este le recriminó su actuación, lo cual propicio el inicio de una acalorada discusión.
Laporta tachó a Castillo de "desagradecido" y de "rencoroso" y Castillo insultó al presidente del Barça. Según Castillo, el dirigente azulgrana le cogió por el cuello y le exigió la retirada del insulto; el club sostiene que Laporta únicamente le pidió que se retractara y negó que el presidente del Barça hubiera cogido por el cuello a Castillo.