EFE.
VALENCIA
La localidad de Cheste, que del 2 al 4 de noviembre acogerá el Gran Premio de la Comunitat Valenciana, última cita del Mundial de Motociclismo, se prepara para recibir a más de 300.000 aficionados que aprovecharán el puente del 1 de noviembre, por lo que se reforzará el despliegue de seguridad y asistencia sanitaria.
El dispositivo de seguridad, atención sanitaria, transporte y actividades de ocio fue presentado hoy por David Doménech, alcalde de Cheste; Vicente Polo, concejal delegado del Gran Premio; Julián Morote, oficial jefe de la Policía Local, y Julio García, director del Circuit de la Comunitat Valeniana Ricardo Tormo, además de representantes de Bancaja y Renfe, que también participan en la organización.
Doménech explicó que este año ha reforzado «al máximo» el dispositivo de seguridad y de atención sanitaria por la mayor afluencia de aficionados prevista por la coincidencia de la prueba con el puente festivo del 1 de noviembre.