SERGIO ÁLVAREZ.
SAO PAULO
L
a Federación Internacional de Automovilismo (FIA); proclamó oficialmente campeón del Mundo a Kimi Raikkonen tras rechazar los motivos que han iniciado una investigación por presunta irregularidad en el combustible que BMW Sauber y Williams-Toyota han utilizado en el Gran Premio de Brasil. La FIA decidió no sancionar ni descalificar a ninguno de los tres pilotos implicados, Nico Rosberg, Robert Kubica y Nick Heidfeld, por lo que Lewis Hamilton no podrá beneficiarse de los puntos que le hubieran colocado líder en la clasificación final.
La FIA había convocado a los representantes de las dos escuderías para verificar irregularidades en el uso del combustible. El motivo de la investigación residía en la temperatura del combustible de los cuatro coches tras la carrera, que presumiblemente estaría por debajo del límite de diez grados por debajo de la temperatura ambiente. La baja temperatura, según explicó Fernando Alonso en la Cadena SER, favorece el rendimiento del motor de los monoplazas al «refrescar» las altas temperaturas que se alcanzan en carrera.
Nico Rosberg, Robert Kubica y Nick Heidfeld acabaron por delante del inglés en cuarta, quinta y sexta posición, respectivamente, y tras unos momentos en los que han podido ser descalificados, finalmente concluyen el Mundial 2007 en las posiciones originales. El piloto de McLaren, Lewis Hamilton, hubiera sido el más beneficiado. Hamilton ascendería al cuarto lugar sumaría cinco puntos, tres más de los que logró y que le harían tener 112, dos más que Raikkonen, vencedor en Interlagos, una cifra que le hubiera convertido en el nuevo campeón del mundo de la Fórmula Uno.
El finlandés Kimi Raikkonen (Ferrari); se proclamó ayer por primera vez en su carrera campeón del mundo de Fórmula Uno tras ganar el Gran Premio de Brasil, último de la temporada y en el que sus dos rivales en la lucha por la corona que despreció Mclaren, Fernando Alonso y Lewis Hamilton, acabaron tercero y séptimo.
Raikkonen, dos veces subcampeón mundial y nuevo rey de la máxima categoría del automovilismo mundial, se impuso en el circuito José Carlos Pace de Interlagos por delante de su compañero de equipo, el brasileño Felipe Massa, que salió desde la «pole position» y al que superó en la segunda parada para repostar tras una inteligente acción estratégica de su equipo, que permitió al finlandés regresar al asfalto inmediatamente por delante del sudamericano.
Alonso, que en diversas fases llegó a ser campeón por tercera vez consecutiva, acabó en el tercer puesto final del certamen y de la carrera, muy alejado de los dos coches de Ferrari, dominadores absolutos del último capítulo de la temporada. El español acabó el campeonato en la tercera plaza final, con los mismos puntos que Hamilton pero superado por número de segundas plazas totales (cinco contra cuatro);.
El británico, que lo tenía todo a su favor para lograr el título en Interlagos, cavó su tumba en la salida y antes de completarse la primera vuelta. En la arrancada fue rebasado primero por Raikkonen y acto seguido por Alonso, que se jugó el tipo sabedor que nada tenía que perder. Al intentar recuperar su posición con el español, en una maniobra casi suicida, se pasó de frenada y se salió de la pista para caer al pozo de la decimoctava plaza.
Además, Hamilton experimentó luego un problema mecánico -se le bloqueó el cambio- que estuvo a punto incluso de dejarle fuera de la carrera. Consiguió recuperarse, pero cedió de golpe alrededor de cuarenta segundos y prácticamente todas sus opciones de ser el primer debutante y el más joven en proclamarse campeón mundial de Fórmula Uno.
El inglés consiguió acabar al final en el séptimo puesto, tras remontar numerosas plazas en una carrera agotadora y merced también a los numerosos abandonos que se produjeron. Terminó como subcampeón gracias a tener más segundos puestos acumulados a lo largo de la temporada.
La buena suerte de que el inglés disfrutó en los dos primeros tercios de la campaña empezó a darle la espalda en el Gran Premio de China, en donde no pudo liquidar el título al sufrir su primer abandono del año y continuó hoy en Interlagos, en una carrera que tardará mucho tiempo en olvidar.
Hamilton llegó a Sao Paulo con cuatro puntos más que Alonso y siete por delante de Raikkonen, pero se marcha a su casa con los mismos que el español y uno menos que el finlandés.