EFE.
VALLADOLID
El Athletic se llevó los tres puntos de Zorrilla ante un Valladolid que pagó con la derrota su permeabilidad defensiva de la primera parte, en la pudo sufrir un mayor daño en el marcador, algo que ya resultó irreparable en la reanudación, cuando los vallisoletanos echaron el resto en busca del empate. El partido estuvo marcado por el fallecimiento de un espectador a causa de una infarto
Y es que el equipo vallisoletano «regaló» todo el primer tiempo. La primera prueba de ello es que el Athletic Club tuvo su primera opción de gol a los ocho segundos, por medio de un Aritz Aduriz siempre punzante y muy activo.
Salió asfixiando a su rival el equipo de Joaquín Caparrós, practicando la presión y el orden que caracterizaban la pasada temporada a su rival de hoy. Así, un fallo del guardameta francés Butelle permitió a Aduriz adelantar al Athletic. Este gol reflejaba la notable superioridad de los vizcaínos ante un Real Valladolid impreciso y muy nervioso atrás.
Además de la vulnerabilidad defensiva, los de Zorrilla parecían añorar a su goleador Joseba Llorente, ya que el nigeriano Bartolomew Ogbeche, ayer ariete, eludía las batallas aéreas ante la contundencia en esa faceta de Aitor Ocio.