JULIÁN PALOMAR
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avid Vidal ha encontrado la fórmula y con un grupo de gladiadores ha metido al equipo en la quinta posición. Para empezar, ha dado con un once tipo. La constatación de los resultados ha permitido identificar una alineación base en el Elche, que ha ganado sus tres últimas citas ligueras ante el Celta (2-0);, Nàstic (1-2); y Málaga (2-0);. El equipo parece ahora bien armado, con más musculosos que estilistas, pero sin maltratar al balón como se pudo ver el domingo ante los andaluces. De ahí que Vidal no dude en repetir que «estoy contento del Elche y de mis jugadores» y en un momento de euforia no dudó en asegurar que «nosotros también queremos estar ahí arriba con el Málaga, tenemos nuestras ambiciones y nuestras hipotecas que pagar», aunque siempre pensando que «hay que tener los pies en el suelo y la cabeza encima de los hombros. Somos humildes y como tales hay que seguir. Si sacamos pecho nos lo hunden enseguida». «Yo soy constante y nadie se va a relajar. Además, el que se salga fuera del tiesto tendrá problemas conmigo».
Elogios
Vidal destaca la preparación física del grupo, el trabajo de los médicos en la recuperación del grupo y el buen ambiente que hay dentro del vestuario. «Es mucho más fácil llevar al Elche que al Real Madrid. Si el barco es más grande, más complicado es, pero también tenemos nuestros problemas», insiste antes de dejar claro que «esta plantilla es mejor que la que tuve con el Murcia cuando ascendimos a Primera y eso que aquella batió todos los récords. Este grupo quiere llegar a algo y su hambre puede llevarnos lejos. Por qué no vamos a tener nosotros un equipo de Primera».
Vidal confiesa que «si no estuviéramos este espíritu luchador, combativo y fajador no conseguiríamos muchas cosas. Tenemos que jugar al 130 por ciento ya que al cien por ciento no somos nadie. El año pasado teníamos más calidad. Ahora, tenemos la técnica justa, pero luego contamos con mucha fuerza física y moral. Ningún rival es superior a nosotros y con esas armas debemos estar entre los mejores. Las últimas tres victorias no han sido por casualidad y a Celta, Nàstic y Málaga nos hemos enfrentado con humildad, trabajo y lucha».
Las mejores virtudes del Elche son la velocidad en su ataque y la presión asfixiante, con dos medios centro, Pedro Martí y el veterano uruguayo Coelho, muy capacitados para el trabajo estajanovista. Para las salidas sin apenas transición dispone de dos puñales en las bandas, Víctor Gomis y Carlos Bellvis que aparecen en «diagonales» en zona de remate. «Ante el Málaga llevamos la iniciativa y tanto Gomis, que estuvo mucho más fresco que otras jornadas, como Bellvis, hicieron daño adelante», insiste Vidal.
Delanteros altos
Todo ello completado por un ataque donde aparecen las ya llamadas «torres gemelas» del equipo franjiverde. Miguel, 195 centímetros; y Noel Williams, 191. Una delantera de altura. «Decimos que son dos torres ahí arriba, pero reciben mucho juego. Son dos tipos muy difíciles de marcar y los centrales pasan muchos apuros para frenarlos».
«Ningún equipo
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insiste Vidal
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tiene este tipo de delanteros y reconozco que abusamos del pase largo. Me gustaría jugar mejor, pero a mí me pagan por ganar los partidos. De todas formas, ante el Málaga hicimos un partido muy completo y jugamos durante muchos minutos bien al fútbol».
Miguel es un ariete espigado de los que proliferan ahora; esto es, menos desgarbado de lo que da a entender su físico. De ahí los cinco goles, tres en la Liga y dos en la Copa del Rey. No es el caso del inglés Noel Williams, muy batallador aunque reñido con el gol. La habilidad no es su mejor virtud, pero lo da todo y la afición lo agradece.
Sin ser el fútbol del Elche una concatenación de balones directos «a la olla» este aspecto, más el físico de Samuel o Fernando Niño, le permite un resultado óptimo de las acciones a balón parado. Además, en defensa, los dos centrales que están jugando están demostrando un gran seguridad, bien acompañados por Fajardo, que ha cogido la forma y está demostrando que incluso es capaz de hacer goles como el primero del domingo, y del canterano Raúl Fuster, que va de menos a más. Todo ello, aderezado por un portero como Caballero que al contrario que sucedía en otras campañas en la portería franjiverde, aparece en los momentos puntuales para salvar al equipo de situaciones complicada.
Aviso a los «jugones»
Vidal deja claro a los Iago, Rubén, Óscar Díaz, Alberto y al mismo Víctor, los considerados «jugones», que están saliendo de lesiones, que «en estos momentos el equipo está bien y no se toca. Soy un entrenador al que le gusta mecanizar todo y la mejor manera de hacerlo es repetir cada domingo el mismo once. No soy partidario de las rotaciones. Cuando vuelvan los que más la tocan igual no juegan. Los futbolistas técnicos también deben ser competitivos y todo el mundo sabe que el que no mete pierna en este equipo no juega».
Vidal dice estar muy satisfecho con todos sus jugadores y «ahora mismo no estoy pensando en traer a ningún jugador de fuera como refuerzo»