G. IVARS
Pese a la incipiente mejoría del Dénia tras el relevo en el banquillo, el caso es que las cifras aún no son para presumir. Vuelven a la cola del grupo y la octava jornada les deja como el único conjunto del Grupo III que aún no sabe lo que es sumar tres puntos de una vez.
El filial levantinista tumbó a otros cachorros, los del Espanyol, con un contundente 3-0, dando un nuevo relevo al Dénia en su condición de colista. El Ontinyent, rezagado y con el técnico entre cuestionado y admirado, sacó dos goles cuando más lo necesitaba: frente a un rival directo como la Vila. Sondeado el sentir de los futbolistas del Dénia, se deduce que el nerviosismo no cunde en el sentido de que han demostrado que saben ganar, aunque sólo sea en los duelos coperos a partido único. En este sentido, muchos apuntan a Eivissa como una nueva ocasión para estrenar el casillero de victorias y emerger de tan triste panorama como el actual.