PEDRO SESERINO
José Luis González, secretario técnico del Alcoyano, se muestra partidario de mantener la calma, pese a la delicada situación del equipo, sumergido en zona de descenso a Tercera División, una vez disputadas siete jornadas de competición regular en el grupo III de Segunda B. González ha admitido que «el equipo no transmite. Atravesamos por una dinámica de resultados que no entraba en nuestros planes y sólo nos queda esperar que varíe la situación».
La visita del Rayo Vallecano, partido correspondiente a la tercera ronda de la Copa del Rey, se ha convertido en toda una revalida para el vestuario blanquiazul. Quedar eliminado a manos del equipo de Teresa Rivero, obligaría a la junta directiva a plantearse seriamente la posibilidad de introducir un revulsivo en el banquillo. Con todo, José Luis González confía en que la reacción va a producirse mañana. «La Copa debe suponer el punto de inflexión que necesitamos para comenzar a remontar el vuelo en la competición liguera. La entidad se juega mucho en este envite, tanto a nivel económico como deportivo».
La venta de entradas marcha a un ritmo inferior del esperado. Ayer, únicamente habían sido adquiridas en torno a 800, si bien la junta directiva confía en triplicar esta cifra durante la jornada de mañana. En el ámbito deportivo, Pepe Soler introducirá cambios en el once inicial. En primer lugar, porque el equipo no termina de funcionar y, en segundo término, porque la Copa es un marco idóneo para que determinados futbolistas, caso de Garrido, Barselleta y Luis Doménech, vayan adquiriendo el necesario ritmo de competición. Es segura asimismo la presencia de Emilio bajo los palos, en detrimento del capitán Maestro.
El conjunto de Vallecas viene de sumar su primera derrota como local, frente al Pájara Playas de Jandía. Su técnico, Pepe Mel, señalaba en este sentido que «seguramente hubiéramos cambiado perder en Alcoy por la victoria en Liga. Nuestro verdadero objetivo es disputar la promoción».