REDACCIÓN
El presidente del Cádiz, Arturo Baldasano, presentó ayer su dimisión y denunció «gravísimas irregularidades» y la quiebra técnica del club.
En la rueda de prensa, a la que asistieron empleados del club, jugadores, cuerpo técnico y el consejo de administración en pleno, Baldasano leyó un comunicado y manifestó que tras llegar a un acuerdo en junio con el ex presidente del club, Antonio Muñoz, para gestionar el club «se ha descubierto gravísimas irregularidades en el patrimonio y las cuentas no reflejaban la realidad».
«Esto no lo digo yo, lo dice el propio auditor elegido por Antonio Muñoz y por eso no nos vamos a hacer responsables porque nos hemos sentido engañados y perjudicados», indicó Baldasano.
El dirigente presentó su dimisión pero matizó que seguirá en la entidad hasta la junta de accionistas del 15 de noviembre. Baldasano manifestó que ha ofrecido a Muñoz recuperar la gestión del club y que éste se ha negado en rotundo, y agradeció a los medios de comunicación y empleados del club su buena acogida durante sus cuatro meses de estancia en la entidad gaditana.
En el aspecto deportivo, el Éibar sorprendió al Cádiz en el Carranza (1-2);. Asimismo, el Salamanca volvió a pagar caros sus errores y cedió una nueva derrota en casa (2-3);, en esta ocasión ante el Alavés de Josu Uribe, que tuvo que remontar dos veces para sumar su primer triunfo.