AGENCIAS.
SALOU
E
l piloto francés Sébastien Loeb (Citröen); se hizo con la victoria en el Rally de Catalunya, duodécima prueba puntuable del Mundial, tras conseguir mantener su ventaja en la última jornada, donde el español Dani Sordo (Citröen); consiguió afianzarse en la segunda posición mientras que el aún líder del Campeonato, Marcus Grönholm (Ford Focus); acabó tercero pese a su buena actuación en el día de aayer.
Loeb, que un día antes logró abrir una ventaja de 12 segundos con Sordo y 43 con Grönholm, supo controlar durante la jornada de ayer y prefirió no complicarse en las zonas más complicadas. Así, el de Citröen consiguió un primero, dos segundos y un séptimo puesto en las cuatro especiales del día, lo que le permitió acabar primero el Rally y recortar cuatro puntos a Grönholm en la general del Mundial.
El finlandés que llegaba tercero en la clasificación, salió a por todas y arriesgó siempre que pudo, pero no fue suficiente para remontar la diferencia con el francés. Grönholm ganó las dos últimas especiales del día y logró un segundo y un tercero, pero la inteligencia de Loeb y el buen hacer de Sordo le impidieron certificar su recuperación.
Por su parte, Dani Sordo firmó un meritorio segundo puesto que le sirve para distanciarse de Soldberg (Subaru); en el Mundial y mantenerse cuarto en la general. El cántabro realizó un muy buen papel en la última jornada y acabó primero la segunda especial, además de dos terceros y un quinto puesto, quedando a 13 segundos de su compañero Loeb.
Por último, el también español Xevi Pons (Subaru); conservó la novena plaza a pesar de perder tiempo con respecto a Sébastien Loeb. El valenciano continua decimosexto del Mundial.
Dani Sordo se mostró muy feliz por el segundo puesto y destacó que es «la primera vez» en su carrera que queda tan cerca de su compañero de equipo y el tres veces campeón del mundo Sébastien Loeb, quien sólo fue 13.8 segundos más rápido que él.
«Han sido sólo 13 segundos respecto a Loeb y eso no es nada», comentó satisfecho Sordo, quien no sabe qué hubiera pasado si el equipo no le hubiese prohibido atacar al francés, que se está jugando el campeonato del mundo con el finlandés de BP Ford Marcus Grönholm. «De tener vía libre podía haber ido más rápido, pero Loeb seguramente también habría apretado, así que no se puede saber», confesó el español.