EFE
"Quiero desear lo mejor al equipo, porque le he cogido mucho cariño a esta entidad. Es un club diferente al que le deseo lo mejor", dijo el técnico de Toledo, quien se mostró convencido que un "buen resultado" hará salir al equipo de la dinámica negativa en la que se encuentra.
"Les he dicho a los jugadores que un buen resultado lo cambiará todo, porque el fútbol es un estado anímico", agregó Abel, que se reunió durante unos minutos con la plantilla en los vestuarios de la ciudad deportiva de Buñol acompañado por Miguel Ángel Ruiz, vicepresidente deportivo de la entidad.
Poco ante de abandonar la ciudad deportiva, junto a sus ayudantes Juan Sabas y Miguel Peiró, Abel se mostró convencido de que "volveremos a encontrarnos, porque esto es fútbol, y al igual que el balón, siempre esta rondando", dijo.
Además, agradeció a los medios de comunicación el trato profesional recibido y a la afición del club valenciano el buen trato dispensado, porque siempre se sintió "muy querido".
Una vez se despidió el entrenador toledano, los jugadores saltaron al terreno de juego de la ciudad deportiva para realizar la primera sesión de entrenamiento de la semana a las órdenes de José Gómez, uno de los preparadores físicos de la plantilla.