l macedonio Goran Pandev y el holandés Ruud van Nistelrooy, con un doblete para cada uno de ellos, dejaron en tablas (2-2); un buen choque entre el Lazio y el Real Madrid que sigue dejando dudas en el equipo madrileño, pues sufrió durante demasiados minutos ante un rival que se le subió a las barbas pese a sus dos desventajas.
La confrontación, desde luego, fue difícil y muy incómoda para un Real Madrid que volvió a sufrir ante un rival teóricamente mucho más modesto pero con garra, ilusión y que sabe cuáles son sus armas. Un Lazio que salió con la cabeza alta, que se vació, y que estuvo tan cerca de la derrota como del triunfo.
El Real Madrid del alemán Bernd Schuster llegaba a Roma líder del campeonato español y de grupo europeo, pero criticado por el mal juego exhibido en los últimos encuentros y por el elevado número de rotaciones en la alineación que, para algunos, podría ser la causa del decepcionante fútbol exhibido.
Con el ex-técnico Fabio Capello (ayer en el estadio como comentarista de la RAI);, con el deseo de ganar para reforzar el liderato del grupo, acercándose mucho al pase de ronda, y a dar una buena imagen. No llegó el triunfo ni el buen juego, pero se salió con un empate que viene bien para el pase de turno.
El Lazio evidenció pronto lo que es: un equipo modesto, sin grandes individualidades, con gran alma, tácticamente aceptable y con sus armas de lucha, entrega y combate hace sufrir al rival. Es un bloque que se pone el «mono de trabajo» y se deja todo. No se le puede exigir gran brillo, pero sabe lo que hacer ante equipos teóricamente más dotados.
Su misión es, con una pegajosa presión, estar atento en hacerse con un despiste en el pase del rival y lanzar rápido en busca de los desmarques de Rocchi y de Pandev. Ya en los primeros instantes pilló dos males pases y llevó un cierto desconcierto al Real Madrid.
No obstante, el Real Madrid parecía metido en el partido y dispuesto a la batalla. Bien plantado de inicio y con buenas ayudas empezó a tocar el balón con cierto criterio y, con un Wesley Sneijder de amplio recorrido, ya empezó a ver el área local. Y, sobretodo, supo machacar en su primer remate a puerta. Fue en una falta, en banda izquierda, sacada con su peculiar efecto por Sneijder que, ante una cierta dormida de los gigantes centrales laciales, encontró al más listo de todos: el holandés Van Nistelrooy, que tocó con la pierna izquierda lo justo para batir al veterano Ballotta y poner el 0-1 (m.8);.
El gol, lógicamente, amainó un poco los ánimos laciales y el partido entró en una fase de control madridista, con un cierto filtro en centro del campo y, sobretodo, una defensa muy atenta, con Cannavaro y Heinze mandando. Era entonces otro Real Madrid distinto al de Valladolid y Getafe.
Pero las buenas sensaciones del Real Madrid duraron sólo hasta el minuto 25, no supo ya el centro del campo madridista solventar las pegajosas marcas de los todoterrenos Mudingayi y Mutarelli, que ahogaban a Guti. Y Diarra peleaba demasiado solo.
El Lazio tenía claro qué hacer y empezó a hacer sufrir enormemente a un Real Madrid que subsistía con ventaja en el marcador gracias al acierto defensivo y que ya se asemejaba al de Getafe. El gol del empate estaba en el aire y si no llegó antes fue gracias a un error de Pandev (m.30); y a que Casillas evidenció sus grandes reflejos ante un remate de cabeza cercano de Mudingayi (m.31);.
El excelente meta madridista nada pudo hacer poco después ante una colada de Pandev, ganando la espalda a los defensas, concluida con un zambombazo que puso el 1-1 (m.32);.
La igualada escoció al Real Madrid, que recuperó la posesión del balón y volvió a buscar con relativo criterio el área rival. Bien es verdad que el Lazio, tras empatar, bajó sus ansias y volvió a tender su "trampa" de esperar para aprovecharse de un error en el pase del adversario.
El Real Madrid lo pasaba mal, pero en el mejor momento local supo golpear, gracias a un excelente pase con el exterior de Raúl desde casi la mitad del campo y un galopada, tras buen desmarque, de Van Nistelrooy, que se plantó ante Ballotta y le batió (m.61);.
El Lazio parecía haber perdido fuerzas, golpeado por el mazazo de una desventaja en el marcador que había llegado en su mejor momento. Pero el Real Madrid sesteó demasiado, se vio demasiado pronto ya ganador y, tras un nuevo robo de balón, llegó el empate, en un duro disparo raso de Pandev (m.77);. El partido se había reabierto y el Lazio, con nuevos bríos, empujaba en busca de un digna victoria que pudo llegar con Makinwa si Casillas no está atinado (m.90);.
Mijatovic: «La suerte es importante»
Predag Mijatovic, director deportivo del Real Madrid, ha afirmado sobre la supuesta suerte que ha favorecido a los madridistas en los últimos encuentros que la fortuna también es importante en el fútbol. «Está claro que en los últimos partidos no hemos jugado bien y que hemos tenido suerte. Pero sí hemos trabajado y la suerte, a veces, es muy importante en el fútbol. Ojalá que siga la racha», dijo Mijatovic, a pocas horas del partido de su equipo ante el Lazio en el romano estadio Olímpico, en una breve reunión con la prensa española en el hotel de concentración del Real Madrid en Roma.
Mijatovic, eso sí, quiso dejar claro que el deseo del Real Madrid «siempre es ganar y dejar una buena imagen. Si lo haces quiere decir que has realizado un buen partido y jugado bien. También es verdad que no se puede jugar siempre bien, que algunos partidos tienen sus circunstancias, sus problemas y que enfrente están equipos, como en Valladolid y Getafe, en campos difíciles, complicados. Y, es verdad, no se jugó bien. Son partidos que hay que jugar y, sobre todo, ganar. Y lo hicimos en Getafe, donde no se nos venía dando bien», añadió.