LUCAS V. BELMAR
Al «profesor» Ismael, como se le conoce en el vestuario del Hércules, no se le caerá la casa encima cuando deje el fútbol. Licenciado en Educación Física y diplomado en Fisioterapia, el jugador granadino se ha cimentado un futuro profesional vinculado al deporte y, de paso, se ha recorrido buena parte de la geografía española para completar sus estudios. Para acabar Educación Física pasó por las universidades de Barcelona, Vitoria y Granada, y para diplomarse en Fisioterapia se matriculó en Murcia y Sevilla. Entretanto, ejerció de futbolista profesional en la friolera de 10 equipos: Alavés, Logroñés, Granada, Extremadura, Murcia, Alavés, Betis, Elche, Xerez y Hércules.
Sus compañeros le llaman «profesor» y no es para menos teniendo en cuenta que les sometió a varios exámenes durante la pretemporada en Campoamor para completar su incipiente tesis. «Era inevitable que me sacaran ese mote. Los senté a todos en unos pupitres para que me rellenaran varios cuestionarios», recuerda el futbolista granadino, de 29 años.
La tesis que prepara Ismael López para doctorarse en Educación Física se titula «Evaluación, análisis y comparación de las habilidades psicológicas y sus relaciones con el rendimiento de los futbolistas profesionales y no profesionales».
Al margen de sus estudios, Ismael afronta esta temporada con el Hércules como uno de los retos más atractivos de su carrera, ya que su fichaje fue puesto en duda desde el mismo día que se anunció ya que su trayectoria se encuentra en una curva descendente tras haber jugado en Primera División. «Uno de los objetivos que tengo es el de agradecer a los que han confiado en mí cuando yo ni me lo esperaba. Cuando me llamaron no me lo pensé y tengo que devolverles esa confianza con buen juego», afirma el granadino, un fijo en las alienaciones de Goikoetxea.