EFE.
SEVILLA
E
l Sevilla solventó su cuarto partido en la máxima competición continental de clubes -precisamente a los 50 años y ocho meses del último de la primera vez en su historia- con un claro 4-2 ante el Slavia de Praga y, de paso, dejó atrás la mala racha de tres derrotas en Liga y otra ante el Arsenal.
No tuvo excesivos problemas el equipo que dirige Juande Ramos en doblegar a un Slavia de Praga -actual líder de la Liga de su país- muy ordenado y disciplinado pero con escasos recursos futbolísticos. Ya en los primeros cuarenta y cinco minutos pudo dejar el equipo sevillista sentenciado el partido, con oportunidades de Luis Fabiano -sobre todo- y de Kanouté, periodo donde los sevillistas hicieron su mejor fútbol, con rapidez y llegadas al marco adversario. Así, a los tres minutos, en rápida incursión, el brasileño trató de aprovechar la lentitud de sus marcadores, pero el remate con el exterior del pie izquierdo mandó el balón al limbo.
La segunda opción llegó por medio de Keita (m.7);, que remató un rechace -desde el borde del área- y al que el meta Vaniak respondió en su mejor intervención de esta fase, con despeje apurado.
Fue al tercer intento cuando el Sevilla inauguró el marcador, en un contragolpe de Kanouté, que el malí -ante la alocada salida de Vaniak- batió con un centro chut desde el lateral del área.
Poco duró la alegría a los sevilistas, porque en uno de los acercamientos de los checos al marco de Palop el joven Pudil conectó un potente remate, desde larga distancia, que hizo inútil la intervención del meta local.
A los 24, Luis Fabiano, tras dos jugadas de Jesús Navas, y tras un centro medido de Kanouté, y a poco más de un metro de la portería de Vaniak, conectó un remate de cabeza tan defectuoso que mandó el balón por encima del travesaño. No obstante, el brasileño se desquitó poco después del garrafal error, en un balón en profundidad por el centro, y tras irse por velocidad de su marcador regateó a Vaniak al que batió de tiro cruzado. Luis Fabiano (m.41); y Kanouté (m.44);, dispusieron de otras opciones para dejar resuelto el partido antes del descanso, con «cantada» de Vaniak en la opción del malí.