EFE.
SEVILLA
El Sevilla FC buscará hoy ante el Slavia de Praga, un lobo vestido de «caperucita», el bálsamo a sus males de los cuatro últimos partidos -ante Barcelona, Español y Zaragoza, y Arsenal, en Liga de Campeones- en su segundo partido del Grupo H de la competición continental.
Pese a esta racha adversa, el equipo que dirige el técnico Juande Ramos quiere asirse a los argumentos que le dan como favorito, tanto en las apuestas, como en las estadísticas de las dos últimas temporadas en competición europea, con tan solo una derrota en catorce partidos disputados.
Juande Ramos recupera a dos de los tres jugadores que estaban «tocados» para el partido del Slavia: el ruso Kerzhakov -recuperado de su lesión de tobillo- y Boulahrouz, jugador cedido por el Chelsea, que también se ha recuperado de una contusión en el tobillo izquierdo.
Sólo Javi Navarro y Maresca -a éste le falta al menos una semana para recuperarse de su elongación muscular- se ausentan por lesión de una lista a la que vuelven Kerzhakov, Duda y Escudé, y de la que salen, con respecto a los que viajaron a Zaragoza, Fazio, Mosquera y Diego Capel.
De Mul sigue sin entrar por decisión del entrenador. Los citados por el preparador manchego son Palop, De Sanctis, Daniel, Hinkel, Boulahrouz, Escudé, Dragutinovic, Adriano, Poulsen, Martí, Renato, Keita, Jesús Navas, Duda, Koné, Kanouté, Kerzhakov y Luis Fabiano.
La vuelta de la mejor competición continental de clubes al estadio Sánchez Pizjuan, medio siglo después, da al Sevilla la posibilidad de redimirse de los últimos acontecimientos, ante un rival al que se le resiste marcar en territorio español.