LUCAS V. BELMAR
E
l asunto de los arbitrajes ya preocupa en el vestuario del Rico Pérez. La mayoría de jugadores y técnicos recurren a la casualidad para explicar la racha de errores con perjuicio para los alicantinos, aunque coinciden en que la tendencia debe revertir cuanto antes. «Está claro que los errores y aciertos de los árbitros respecto a un equipo se compensan al final de las temporadas, pero la balanza está claramente en nuestra contra en este inicio», afirmó ayer el central Sergio Fernández.
El defensa leonés no salía ayer de su asombro tras la actuación del catalán Miranda Torres en Salamanca, en la que se pasaron por alto dos penaltis a favor del Hércules y otro que hubiera beneficiado al equipo charro. «El penalti a Tote es de juzgado de guardia y el de Blas Pérez también es escandaloso, mientras que el que de nuestra área también me lo pareció», declaró Sergio, quien se mantuvo en el once inicial cuando todo parecía indicar que César ocuparía su posición junto al sevillano Llera.
Por su parte, Andoni Goikoetxea se está mostrando muy comedido en sus declaraciones respecto a los arbitrajes y, curiosamente, cuando más alto habló fue cuando el Hércules ganó, en la segunda jornada ante el Granada 74. El vasco no quiere excusarse en los colegiados, aunque el pasado domingo declaró: «Quiero ser objetivo, sé que el tema de los árbitros es tabú, pero uno se rebela: ante el Xerez pitaron un penalti que no fue, ante el Numancia dieron validez a un gol que no era, y ahora no nos señalan tres penaltis muy claros».