L. V. B.
Carlos Granero no se sale ni un centímetro de la línea de mesura que ha marcado desde el inicio de la temporada. «Estoy contento, pero insisto en que tenemos que ser cautos y sensatos porque todavía no hemos hecho nada», afirmó el entrenador valenciano, quien reconoció que le tenía «mucho miedo» al partido tras el empate cosechado ante el Dénia en el Rico Pérez.
«Ha sido un partido bastante completo, aunque es cierto que el gol a los 30 segundos ha podido condicionarlo todo», dijo el técnico celeste, quien se permitió una pequeña concesión a la euforia al afirmar que «en algunos momentos de la segunda parte he visto disfrutar a mis jugadores».
Aunque el incio liguero del Alicante es excepcional, Granero admitió que el marcador de ayer debió registrar una goleada. «Se han creado muchas ocasiones y creo que el partido ha dado para más. Hay que mejorar en la finalización y en el último pase, pero los jugadores se lo han dejado todo en el campo ante un rival incómodo», señaló Granero, quien elogió el gran nivel ofrecido ayer por Cañadas y Fernando en las bandas: «Necesitábamos desbordar porque ellos iban a meter mucha gente por dentro y ambos han estado muy bien».