REDACCIÓN
A
lain Digbeu fue el jugador más destacado del Alicante Costa Blanca en el partido del viernes en la cancha del Melilla donde el equipo consiguió la primera victoria de la temporada y de esa forma encabeza la clasificación. «No conocía para nada la LEB, pero todas las referencias que daban los amigos me indicaban que era muy competitiva. Espero adaptarme a ella lo antes posible», afirma el alero francés, que quiere tener por el momento los pies en el suelo. «Hay que estar satisfecho con el trabajo que se hizo el viernes, pero todavía es pronto para hacerse una idea de hasta dónde podemos llegar y mucho más para hacer juicios de valor precisos».
Para Digbeu, «marcarse objetivos a largo plazo está muy bien siempre que tengas claro que sólo se consiguen si das el máximo en cada partido. Para llegar con opciones hay que dejarse los menos puntos posibles por el camino. Es muy fácil hacer pronósticos con el Lucentum, un recién descendido, pero nadie va a regalarnos nada por eso, y si no trabajamos cada día lo tendremos crudo».
El jugador lucentino tiene claro que no será fácil la temporada al haber muchos equipos que persiguen el mismo objetivo. «Nuestro objetivo es acabar primeros, pero la tarea no va a ser fácil. Tenemos potencial para hacerlo, pero no somos los únicos que persiguen lo mismo con armas similares. Hablar es muy fácil y es muy pronto, pero sí que puedo decir que el equipo que tenemos es bueno. Si todos creemos en el trabajo y nos ayudamos unos a otros podemos hacer cosas importantes este año».
El Inca será el rival que visite el domingo el Centro de Tecnificación a partir de las 12.30 horas. Los alicantinos esperan contar con Waleskovsky una vez que llegue el certificado que acredite su condición de comunitario.