PEDRO SESERINO
L
a plantilla del Alcoyano no gozará hoy de la habitual jornada de descanso. El entrenador, Pepe Soler, ha optado por incrementar el volumen de trabajo semanal, al objeto de reconducir la delicada situación por la que atraviesa el equipo, que sigue anclado en la zona baja de la tabla transcurridas cinco jornadas de competición liguera. Soler, ha reconocido que durante los partidos echa de menos algunos conceptos ensayados previamente en las sesiones de entrenamiento. «Nos faltan muchas cosas y no queda más remedio que trabajar para conseguirlas. Esta semana vamos a trabajar todos los días, hasta que se vea sobre el campo el Alcoyano que quiero».
El preparador alicantino ha insistido en la necesidad de que sus pupilos asimilen conceptos y que dejen de lado la ansiedad y la precipitación con que afrontan los compromisos oficiales. «Contra el Levante B vimos al equipo partido por completo en dos líneas, muy separado y con la gente amedrentada. Las emociones por hacer las cosas rápidas nos conducen al error. Llevamos dos partidos consecutivos pecando de falta de orden y la única vía es el trabajo para poner soluciones a corto plazo», comentó Pepe Soler tras el último tropiezo del conjunto blanquiazul.
Próximo examen
La recuperación del Alcoyano, pasa por obtener su primera victoria a domicilio el próximo domingo en la Nova Creu Alta de Sabadell. Pepe Soler cuenta con la baja del central Garrido, expulsado por doble amonestación en los últimos minutos del partido contra el filial levantinista.
Derrota del filial
El Alcoyano B, por su parte, perdía en el feudo del Ondarense (2-1); su primer compromiso oficial desde su fundación, hace poco más de un año. El joven conjunto que entrena Juanmi Sancho, debutante en Primera Regional, pagó caro la falta de efectividad, frente a un rival mucho más experimentado en la categoría. Revert marcaba el único tanto de los blanquiazules en este encuentro.