V. VICTORIA
C
umbre a cumbre, reto a reto, José Trasobares sigue escribiendo páginas en el libro de la historia del alpinismo alicantino. Su última hazaña ha sido encumbrar varias cimas, de más de 6.000 metros de altura, de la Cordillera Real de Bolivia, y sobre el horizonte ya planea su próximo objetivo, el más ambicioso de todos: el Himalaya.
En menos de un año, este alicantino, bombero de profesión, ha sobrepasado diversas de las cimas más elevadas de Los Andes, como el Huascarán (6.768 metros); de Perú o el Aconcagua (6962 metros); de Argentina, la cumbre más alta de toda América. El pasado agosto, su afán de superación puso el punto de vista en territorio boliviano.
Allí, coronó con éxito el Illimani (6462 m.);, pese a contar con un ambiente meteorológico muy hostil, y el Huayna Potosí (6.088 m.);, donde realizó una nueva vía para ascender que, gracias a él, ya figura en la Escuela Nacional de Guías de Bolivia.
Las conquistas, sin embargo, no sacian el hambre aventurero de Traso, presidente el Centro Excursionista de Alicante, que cumplió hace dos medio siglo de historia. Para conmemorar la efeméride y relanzar el alpinismo por la provincia, el club ha organizado la expedición Elbrus, en honor a la montaña más alta de Europa con 5.642 metros y que integra el circuito de las siete cumbres del mundo. Un grupo de siete alpinistas del centro afrontará en julio de 2008 la ascensión de dicha cima, ubicada en el Cáucaso, para dar así a conocer el nombre del club.
Antes, en diciembre de este mismo año, Traso realizará en solitario emprenderá una nuevo aventura en el continente sudamericano
Ambas experiencias servirán para preparar el reto más importante de cuantos se ha planteado hasta ahora: la Cordillera del Himalaya, donde prevé encumbrar el Baruntse (7.220 m.); un techo inédito hasta el momento para el alpinismo de la Comunidad.