J. PALOMAR
Álvaro recordará siempre el día 22 de septiembre de 2007 y el estadio de Anoeta de San Sebastián. La fecha de su debut en partido como franjiverde, de manera oficial, ya va a quedar en su retina como lo fue el 4 de diciembre de 1998 para Antonio Puche. El delantero de Yecla se mostraba ayer orgulloso de saber que en los últimos días la afición ilicitana se haya acordado de él tras el debut de Álvaro en Anoeta. Puche II tiene el récord de precocidad en el Elche ya que consiguió debutar en el primer equipo, en la máxima categoría de fútbol español, con 16 años, cuatro meses y dos días. Por 48 horas supera a Álvaro. «Aquel día lo recordaré siempre. Kubala era el entrenador y salí en la segunda parte en lugar de Reyes. Empatamos y yo estaba en el campo. Me imagino cómo estará el chaval. Estará en una nube. A partir de ahora hay que bajar a la tierra y seguir trabajando ya que lo complicado es saber asimilar todo esto y seguir evolucionando», apuntaba ayer el menor de los Puche que ahora trabaja en la secretaría técnica del Xerez. «Me han dicho que el chaval está muy centrado y eso es un tanto a su favor», insistía el ex futbolista franjiverde.
La verdad es que Álvaro tiene los pies en el suelo y pese a su juventud trata de llevarlo todo con normalidad. Incluso sus padres desean protegerlo y le prohíben que hable con los medios de comunicación. Quieren que se dedique a trabajar a las órdenes de David Vidal y continúe estudiando como un chaval más de la calle. Les importa tanto su evolución como futbolista como el que madure como persona.
Debido a ello, el padre de Álvaro no dudó el pasado jueves en firmar un nuevo contrato de su hijo con el Elche por tres campañas más. Tenía tres ya aseguradas y ahora ha rubricado un compromiso por seis. Desea de esta manera que siga creciendo como futbolista en el Elche y que madure como persona junto a su familia. Tenía sobre la mesa otras ofertas pero el entorno del jugador considera que es mejor que esté cerca de ellos.
David Vidal lo eligió el sábado para ser titular «porque el equipo está acostumbrado a jugar con un media punta. Estoy contento con él y ha sido seleccionado por mí para ser un futbolista de élite. Voy a seguir contando con él y deseo que siga trabajando como hasta ahora».
No cabe duda que a Álvaro le hubiera gustado debutar con una victoria en Anoeta, pero no pudo ser. Ahora ya sólo piensa en poder estar en condiciones de volver a ser alineado por su técnico en el próximo encuentro del Elche ante el Celta. Tiene gol en sus botas y para su fútbol es mejor jugar en casa.