J. A. SOLER
L
os jugadores, los técnicos y los dirigentes del Hércules se debatían ayer entre la preocupación y la indignación tras certificar, algunos sobre el césped y otros por la televisión, que el 1-2 que decidió el choque estuvo precedido de una infracción clara de Nagore, que golpeó el balón con la mano y despistó a Llera y al portero Prats.
El presidente, Valentín Botella, no escondió su enfado y acusó gravemente a Ceballos Silva al asegurar que el árbitro «consiguió lo que quería». El empresario oriolano censuró al árbitro extremeño y, por extensión, a sus compañeros de categoría. «Cada semana se demuestra que el nivel de los árbitros de Segunda deja mucho que desear, es muy flojo», dijo Botella, quien también perdió la paciencia ante las continuas pérdidas de tiempo de los jugadores sorianos. «Cada vez hay más equipos en Primera que no tiran el balón fuera cuando un rival finge una lesión y los nuestros tendrán que hacer lo mismo», dijo el presidente.
Botella lamentó que los 9.000 aficionados que acudieron al Rico Pérez se marcharan con un amargo sabor de boca tras la primera derrota de la temporada. «Es una lástima que no les hayamos agradecido su presencia con una victoria, pero esto es muy largo y ya tendremos la ocasión de compensarles», concluyó el presidente blanquiazul, quien ejerció ayer de máximo responsable del club ante la ausencia de Enrique Ortiz, de viaje en Italia.
Por su parte, el central Miguel Ángel Llera vio mejor que nadie cómo Nagore golpeó el balón con la mano en la jugada que supuso el 1-2. Al término del choque estaba indignado. «Fue una mano como una catedral», afirmó el sevillano, quien apuntó que precisamente esa acción de Nagore le impidió despejar el balón, que finalmente se coló en la portería defendida por Toni Prats. «Preguntar si ha sido mano es de locos», dijo Llera a la conclusión del encuentro cuando se le cuestionó sobre la polémica acción. «Esa pregunta no hace falta ni hacerla. Ha sido mano como una catedral. (La pelota); Era mía fácil y le pega un puñetazo», apuntó.
«El árbitro me dijo que no lo había visto. Pero si no ve eso, qué es lo que ve. No puede decir que le ha dado con la cabeza porque le da con la mano muy claramente», apuntó Llera, que añadió: «esos detalles que marcan los partidos tiene que verlos. No tiene perdón de Dios que no lo vea». El defensa andaluz lamentó, además, que no se trata del primer error colegial que padece su equipo. «Llevamos cinco jornadas, en dos nos ha costado puntos (Xerez y Numancia);, y en otra ocasión (Granada 74); sacamos adelante el partido», recordó, en referencia a los penaltis con los que fue castigado su equipo ante Xerez y Granada 74.
«Son muchos errores en nuestra contra en sólo cinco jornadas. Es cierto que hoy (por ayer); no hemos estado finos, que el rival ha hecho un gran partido, pero aún así teníamos el 1-1, la afición apretaba, íbamos hacia arriba y ahora se te queda una cara de impotencia», insistió.
El entrenador Andoni Goikoetxea también expresó su preocupación por la reiteración de errores arbitrales contra su equipo en estas primeras jornadas de Liga. «Me preocupa porque en el primer partido contra el Xerez nos privó de la victoria y tener dos puntos más. Contra el Numancia creo que al menos habríamos empatado de no haber sido por eso gol con la mano. La verdad es que sí me preocupa», admitió el técnico vasco.
Por su parte, el lateral Edu Albacar también criticó a Ceballos Silva, aunque hizo hincapié en el mal partido del Hércules. «La mano de Nagore ha sido clarísima y es muy raro que no lo vea. Pero está claro que no hemos estado bien, ellos (los jugadores del Numancia); nos han ganado en casi todo, por no decir en todo», señaló Albacar, quien ayer tampoco rindió al mismo nivel que en encuentros anteriores.
La derrota de ayer dejó muy «tocados» a los jugadores, aunque recibieron un mensaje de apoyo del presidente Valentín Botella. Sin tiempo para digerir el mazazo ante el Numancia, el equipo regresa esta mañana a los entrenamientos para preprar ya el encuentro del próximo domingo en Salamanca.
Andoni Goikoetxea también mostró su «preocupación» por los reiterados errores arbitrales que sufre el Hércules, pero prefirió hacer autocrítica sobre la derrota de su equipo. El técnico blanquiazul admitió que «no hemos jugado bien. El Numancia ha sido mejor que nosotros en muchos momentos del partido y cuando parecía que lo habíamos arreglado y que las cosas pintaban bien, una jugada desgraciada nos ha impedido sumar».
Goikoetxea habría valorado hasta el empate «porque cuando no se puede ganar hay que tratar de no perder. Un punto es un punto. Ganar estaba complicado porque el Numancia demostró ser un buen equipo y lo más lógico parecía que podía haber sido el equipo». Sobre los cambios que realizó, el entrenador blanquiazul explicó que «intenté darle más confianza al centro del campo. Creo que en cierta medida lo hemos conseguido».
Sobre la actuación de Toni Prats, Goikoetxea no quiso hacer valoraciones individuales. «No podemos hablar de un jugador, hay que hablar del conjunto». Respecto a las secuelas que puede dejar esta derrota, Goiko señaló que «ha sido un mal partido pero hay que seguir adelante, igual que cuando ganamos. No ha podido ser y ahora hay que tratar de recuperar a los jugadores física y psíquicamente», concluyó».