EFE
Aragonés acostumbra a decir que el último entrenamiento previo a un partido sólo sirve para ver en qué condiciones está el campo y hoy mantuvo ese discurso, pero no cambió su opinión de cerrar el acceso a la afición asturiana, que ha apoyado con entusiasmo a la selección durante su estancia en Oviedo.
"Lo hago por interés del equipo y del seleccionador. Hay alguna cosa que quería hacer y me interesa que no esté gente que puede pasar y perjudicarnos. Es un entrenamiento de reconocimiento de campo, pero hoy consideraba que debíamos estar sin gente. Uno piensa que es lo mejor del equipo y lo trata de hacer. Independientemente de que pueda molestar", dijo hoy Aragonés en la conferencia prensa previa al encuentro ante Letonia.
El entrenador no se mostró excesivamente elocuente, cuando se le recordó su etapa como jugador y entrenador del Oviedo. "Mi madre era asturiana y yo en Oviedo me encuentro bien, pero también en muchos sitios. No obstante, al Oviedo le estoy agradecido de que me diese la oportunidad de jugar y luego de entrenar", señaló.