EFE
El atleta de Guadix (Granada); conoció la noticia dos horas y media después de haber terminado la prueba, con lo que se colgaba su tercera plata mundialista, en todas las ocasiones por detrás de Jefferson Pérez.
En el hotel de la concentración de la selección, agradeció la labor de los responsables de la Federación Española, encabezados por José María Odriozola y José Luis de Carlos, director general y encargado de redactar la apelación, porque cree que gracias a ellos recuperó el segundo puesto.
Paquillo insistió en que no había corrido en la última recta para superar al tunecino Hatem Ghoula y que fue éste el que prácticamente se paró para colocarse las gafas y saludar, con lo que facilitó su remontada.
"Yo he hecho ´cienes´ más rápidos en entrenamientos y nunca he perdido mi compostura, esta vez tampoco", se ratificó el bicampeón europeo, ya calmado y feliz por su séptima medalla en la gran competición.
"Puedo hacer esto sin problemas y con una técnica controlada hago los cien en 21 ó 22 (segundos);. He llegado más descompuesto en otros campeonatos, como en Helsinki, en los Juegos (de Atenas);, en París, cuando tuve que esprintar porque venía un ruso por detrás", justificó Paquillo.
El campeón español reseñó que "de todo se aprende y de una situación como esta también", "no es la más adecuada porque hay jueces..., que al final se han echado atrás porque no hay irregularidad", pero, dijo entre bromas, "si uno va delante de mí y se para a dar palmas, me tendré que parar y decirle, entra tú. Diré, más vale lo que tengo aunque tenga que frenarme. Pero si saluda y sigue rápido no voy a hacer ninguna tontería".
Tras reiterar que había competido "inteligentemente, controlando tácticamente la carrera", reconoció que cometió el error de no irse con Jefferson Pérez en su último cambio por cierto temor a no aguantar debido al clima.
"Jefferson en el kilómetro catorce y pico me dijo que (el italiano Ivano); Brugnetti (iba escapado); no es más bueno que nosotros. Y le comenté: ve tú, porque yo sabía que progresivamente iba a caer", explicó.
"Cambió muy bruscamente, decidí quedarme por miedo al calor y, poco a poco, me uní él (Pérez); y al tunecino, pero en el 17 cambió otra vez y tuve de nuevo la duda, por el pulso, pero no se puede tener la duda si se quiere ganar", admitió.
"La segunda vez era imposible recortarle porque se fue quince segundos. El tunecino no tuvo esa duda porque estaba crecido por el factor sorpresa y se me complicó la medalla de plata. Pero tomé sales, porque bebí muy bien y llegué mejor que ellos, y pude llegar, lo que pasa es que con 500 metros por delante no tuve miedo y con dos kilómetros sí", manifestó.
Paquillo relató que él y su entrenador, el ex campeón polaco Robert Korzeniowski, llevan a rajatabla el control del pulso y que el técnico le dijo que los últimos cinco kilómetros los podía hacer a 200, pero fue controlando a 198 como máximo.
También volvió a señalar que Jefferson Pérez era el mejor por los tres títulos mundiales consecutivos, ya que "sabe llegar a esta cita muy bien, hace una planificación diferente, pero yo no pudo hacer esto solo, soy un profesional que quiero estar todo el año en activo. Se le puede ganar en un campeonato de estos, pero hay que cambiar un poco los chips psicológicos".
Asimismo, destacó que todo lo que están haciendo el y su entrenador es para conseguir el título olímpico. "Lo dije en rueda de prensa, si tengo que perder una medalla que la pierda aquí", afirmó.