LUCAS V. BELMAR
E
s un superviviente nato...
La verdad es que es el quinto proyecto que afronto y quizá sea el más ambicioso y el que más pinta tiene de fructificar si hacemos las cosas bien.
Muchos amigos han quedado por el camino...
Va pasando el tiempo y te das cuenta de lo importante que eran para mí a nivel profesonal y personal. Se les echa de menos y creo que son jugadores que podrían haber sido válidos para haber afrontado este proyecto y los anteriores.
¿Cree que un equipo con jugadores como Cámara, Castro, Mora o Kiko Ratón se defendería bien en Segunda
Son futbolistas lo suficientemente capacitados para ser titulares en cualquier equipo de Segunda y por qué no aquí. Pero el cuerpo técnico apostó por otro perfil de futbolista y yo no soy quién para valorar eso.
Objetivamente se está quedando solo en el vestuario, no sé si también se siente solo...
Es cierto que si no quedan jugadores de hace dos años, imagínate de hace cinco. Veo pasar cada año a infinidad de futbolistas y sí que es cierto que me gustaría poder echar raíces con alguno de mis compañeros.
Aquel grupo se hizo muy fuerte...
El grupo que fuimos capaces de configurar fue muy sólido, no sólo en el aspecto deportivo, sino en el humano. Era un bloque de buenos jugadores, de buenas personas y de amigos, todos remábamos juntos, y conseguimos el objetivo del ascenso.
¿Un buen grupo se consigue firmando a buenas personas o con buenos resultados también basta
Aquel grupo pasó por infinidad de adversidades. El Hércules de hoy nada tiene que ver con aquel del ascenso. Había problemas de cobro, de instalaciones y no teníamos el respaldo social de ahora, aunque es cierto que siempre estaban esos 4.000 abonados incondicionales. Lo que conseguimos en esa época tuvo mucho mérito.
¿Se sentía más identificado con aquellos compañeros que con los de los tres últimos años
Me siento muy orgullosos de haber pertenecido a esa época. Teníamos otra forma de concebir la vida y el deporte en general. Las comparaciones son odiosas y no quiere decir que en este grupo no haya implicación y compromiso, porque sí lo hay. Lo que pasa es que éramos jugadores de otro perfil, que teníamos ganas de abrirnos camino en el fútbol e hicimos un bloque cohesionado y sólido para lograr el ascenso.
¿Esas diferencias son el motivo de su renuncia a la capitanía esta temporada
Eso no tiene que generar polémica, es una decisión personal, que creo que es lo mejor para la institución y para mí. Me siento muy identificado con el club, con la ciudad y con mis compañeros. No estoy exento de ninguna responsabilidad, lo único que cambia es que no voy a llevar el brazelete. No voy a ser el responsable de un grupo en el que en momentos muy concretos no sentí el respaldo y el apoyo que se requiere para ser capitán.
Aquella pelea con Carlitos da la sensación de que marcó un punto de inflexión en el vestuario del Hércules...
No quisiera responsabilizar sólo a ese hecho, aunque es cierto que ese incidente provocó que muchas divisiones internas salieran a la luz pública. Puede ser lo más desagradable que me ha pasado en mi carrera y espero que se tomara nota para que nunca se vuelva a llegar a una situación así.
Parece que el tiempo ha puesto a cada uno en su sitio. Sisi y Miguel en Primera; Cámara, en Segunda; mientras Redondo está sin equipo, Manolo Pérez sin ficha y Carlitos perdido por Segunda B...
No seré yo quien discuta que tienen condicones para jugar en Segunda y que son buenos futbolistas, pero esto es fútbol y se vive del presente, y hay que ver dónde está cada uno.
¿Y cuáles son las sensaciones para esta temporada
Son muy buenas, como casi siempre que hemos hecho un proyecto para ascender. Pero hay que ser muy reflexivos y tener en cuenta lo que pasó en años anteriores. Por eso no debemos perder nunca la humildad. Tenemos que ser capaces de aunar esfuerzos y de remar todos en la misma dirección para conseguir ese objetivo porque esas pequeñas diferencias marcan el éxito del fracaso. Para conseguir un gran objetivo hay que conseguir etapas medias y ni mucho menos en diciembre vamos a estar en Segunda. Hay que trabajar de manera solidaria para poner todas las cualidades individuales en beneficio del grupo.
Cada año se confirma que los nombres ya no garantizan nada en esta categoría...
El Hércules tiene la suerte de contar con grandísimos futbolistas, pero eso no signifca que el nombre por sí solo gane partidos. Esa gente tiene que poner sus cualides en beneficio del grupo, ellos solos no van a conseguir el ascenso. Tienen que amoldarse a la dinámica del grupo y ser conscientes de que son una pieza más dentro de un engranaje. Si cada uno quiere ganar batallas a título individual volveremos a cosechar fracasos. De una vez por todas debemos darnos cuenta de que sólo la unidad nos permitirá ser competitivos.
Imagino que sabrá que hay gente que da por seguro que acabará de director deportivo...
Espero ser jugador profesional durante varios años más. Es cierto que luego me gustaría seguir vinculado al fútbol, y seguramente lo estaré, pero no se dónde, ni cómo, ni cuándo.