EFE.
SEVILLA
U
n Sevilla con bajas y un Real Madrid incompleto, a falta de fichajes, alzan el telón de la temporada 2007-08, con la Supercopa de España repartida en dos capítulos. El Sevilla de Juande Ramos afronta la final, su quinta en 15 meses tras casi seis décadas sin ganar un título, con el anhelo de mantener la eficacia que lo ha llevado a ganar las cuatro anteriores, dos Copas de la UEFA, la Supercopa de Europa y la Copa del Rey.
El entrenador sevillista encara el primer partido oficial de la temporada con problemas en su defensa, donde cuenta con las ausencias por lesión de Escudé y Javi Navarro, la pareja de centrales titular la temporada pasada. Juande Ramos sí ha incluido en la convocatoria a otros dos zagueros, el holandés Khalid Boulahrouz y el brasileño Daniel Alves, que no se han podido entrenar durante la semana a causa de diversas molestias. Un defensa del filial, el internacional juvenil argentino Federico Fazio, integra la lista de 18 jugadores.
El caso de Alves es especial. El Chelsea apura los plazos para su fichaje, el jugador quiere que el Sevilla escuche la oferta y sin estar centrado al cien por cien, Juande Ramos ha dejado claro que es una de sus piezas claves mientras esté en la plantilla. Ayer, sin ir más lejos, el presidente sevillista, José María del Nido, aseguró que el club ha rechazado una oferta de 35 millones de euros por el lateral.
Irregularidad
Mientras, el Real Madrid salta a escena en el debut oficial de Bernd Schuster en el banquillo, inmerso en un mar de dudas, tras una pretemporada irregular en cuanto a resultados se refiere y con lagunas en varias demarcaciones. La Supercopa de España ha sido el objetivo al que ha mirado Schuster en sus primeras semanas como técnico madridista. Ha restado importancia a las tres derrotas cosechadas (Hannover 96, PSV y Deportivo de la Coruña); en los seis partidos disputados. Importaba la preparación física y las pruebas que le han llevado a dudar de su esquema de juego ideal. Y esta noche, en el primer encuentro oficial de la temporada, el técnico espera ver la mejor versión madridista.