E.P.
MADRID
José Antonio Reyes ya es oficialmente nuevo jugador del Atlético de Madrid, después de la presentación de ayer en el Estadio Vicente Calderón, donde el sevillano deseó «conseguir títulos» y «convencer a la afición en el terreno de juego», para así superar las críticas que ha suscitado su contratación.
El extremo andaluz insistió, al igual que el presidente rojiblanco, Enrique Cerezo, que la primera opción desde siempre ha sido fichar por el club del Manzanares: «He firmado por el club que quería, el mismo que desde los 13 años estaba interesado en mí -en referencia a Miguel Ángel Gil Marín, consejero delegado del club, muy interesado en el futbolista-, y por fin me he vestido con esta camiseta, en un día muy especial para mí». El utrerano, que ya la temporada pasado estuvo a un paso de convertirse en jugador rojiblanco, recalcó que «hace un año no se pudo cerrar este acuerdo porque al Arsenal le interesaban otras opciones».
Su pasado madridista no fue muy bien visto por cierto sector de la afición rojiblanca, que ayer acudió, en un número cercano al medio centenar, a la presentación del futbolista a recriminar su fichaje.