V. V./V. F./R. P.
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el amor al odio. De amo y señor del mercado futbolístico en Foietes a ser considerado persona «non grata». Vicente Pastor, presidente del Benidorm, ha condenado al agente Domingo Sevillano, otrora su inseparable amigo, al ostracismo. El idilio entre mandatario y representante se ha hecho trizas por el caso Juli-Molina.
Ninguno de los dos jugadores se presentó ayer al primer entrenamiento del Benidorm. ¿El motivo El presunto fichaje de ambos, que nadie ha hecho oficial pese a ser un secreto a voces, por el Polideportivo Ejido.
Juli y Molina, representados los dos por Sevillano, tienen según Pastor contrato en vigor para la próxima campaña. Por ello, Pastor denunciará a ambos ante los tribunales.
Las represalias, sin embargo, no acabarán ahí. «Esta puñalada, tarde y a destiempo, va a perjudicar bastante», sentenció Pastor, que fulminará del club de Foietes a todos los jugadores vinculados al agente: Pomar, Coke, Aníbal Zurdo y Pablo Llorca. Los cuatro pagarán los platos rotos del divorcio entre Pastor y Sevillano, que la campaña pasada tenía más de una docena de jugadores de su cuadra en la plantilla del Benidorm.
Los dos protagonistas, Juli y Molina, evitaron pronunciarse sobre la denuncia de Pastor, si bien tuvieron palabras de agradecimiento al club. El mediapunta dijo estar «agradecido al Benidorm, a la afición y a la junta directiva por la oportunidad que me brindaron de jugar ahí» y porque les ha «relanzado para que equipos de superior categoría se fijaran en nosotros». Molina, por su parte, también quiso manifestar su agradecimiento «a la afición y a todos los estamentos porque me he sentido muy a gusto estos tres años que me lanzan al fútbol profesional». «Las oportunidades hay que aprovecharlas», sostiene en alusión a la posible salida hacia el Poli Ejido. En cualquier caso, el delantero abre una puerta al regreso e indica que le gustaría «volver en algún momento». Improbable, al menos con Pastor en el cargo.