R.P../J.P.
uevamente habrá que esperar. El derbi volverá a llegar tarde, casi al final de cada una de las vueltas, tal y como ha pasado en las dos ediciones anteriores. El sorteo del calendario emparejó ayer a Hércules y Elche en las jornadas 20 y 41, penúltima de cada vuelta de la competición. En esta ocasión, eso sí, contrariamente a lo que sucedió en las dos campañas anteriores, el partido de ida se disputará en el estadio Rico Pérez. Así, el primer choque entre los eternos rivales llegará el 13 de enero en feudo blanquiazul mientras que el 8 de junio será el coliseo franjiverde el que acoja el encuentro de máxima rivalidad, siete días antes de que finalice la Liga.
«Yo quería jugar primero en casa, ante nuestra afición en el Martínez Valero, y luego en el Rico Pérez, pero tampoco hay que darle más vueltas al tema. El calendario ha venido así y hay que jugar contra todos», señaló ayer David Vidal.
El técnico ilicitano reconoce de todas formas que «este tipo de partidos son bonitos para las aficiones. Confío en que se repita la historia del año pasado y pueda ganar los dos encuentros».
Al igual que al técnico, al presidente del Elche, José Sepulcre, le hubiera gustado jugar ante el Hércules primero en el feudo ilicitano «pero igual en el duelo del Martínez Valero nos estamos jugando los equipos en ascenso a Primera División y podemos llenar el campo».
Valentín Botella, presidente del Hércules, se alegró de que en esta ocasión el partido de ida «se juegue en nuestro estadio». «Lo mejor es que estemos ambos bien clasificados, así el ambiente será espectacular».
Por su parte, Andonio Goikoetxea no deja de concederle una importancia relativa al choque. A su entender, para los profesionales «son sólo tres puntos». Sin embargo, es consciente de que para los aficionados es una «cita importante porque son derbis». «El Elche es un equipo fuerte y que se esfuerza mucho cuando juega contra el Hércules», dijo el preparador.
Entre los futbolistas, Sergio Fernández planteó un escenario «más atractivo» para el primero de los enfrentamientos por ser «en casa».