EFE
"Lo vamos a comprobar entre el sábado y el domingo. Para hoy, si la etapa es tranquila, no debería haber demasiados problemas", señaló Biver, quien confirmó que ambos corredores iban a tomar la salida de la sexta etapa del Tour.
El mánager del Astana aseguró que si Vinokourov y Kloden pasan los Alpes sin dificultad "todo sería aún posible", aunque admitió que el reto será complicado por los dolores del kazako en las rodillas y del alemán en el coxis fisurado.
Vinokourov pasó toda la tarde del jueves en el hospital de Beaune, donde fue atendido de las heridas de las dos rodillas y llegó al hotel del equipo pasada la medianoche.
"La moral de Vino es increíble. Nunca he visto a un deportista lesionado, tan tocado, con una moral tan sólida. Tiene un carácter excepcional y eso es lo que le puede salvar", dijo Biver.
El dirigente del Astana se mostró menos optimista con Kloden.
"Está abatido. Sus heridas más visibles no son las que más le perjudican", afirmó.
El Tour entra mañana en los Alpes con la séptima etapa entre Bour en Bresse y Le Grand Bornand, de 197 kms.