Fútbol. LaLiga

Bale y Messi enseñan la matrícula al Atlético

El galés y el argentino lideran los triunfos de Madrid y Barça en un arranque que se atragantó a los colchoneros

23.08.2016 | 03:21
El madridista Bale y el azulgrana Messi celebran sendos goles ante la Real y el Betis.

Con muchos goles, buen juego y a todo trapo. Así han comenzado la Liga los dos principales favoritos al título, Barcelona y Real Madrid, que despacharon con mucha autoridad sus dos primeros compromisos ante el Real Betis (6-2) y Real Sociedad (0-3). Con el argentino Leo Messi y el galés Gareth Bale al mando de las operaciones, Barça y Madrid ya le enseñan la matrícula al tercero en discordia, el Atlético de Madrid, que tropezó en su estadio en frente a un recién ascendido como el Alavés, cuyo tanto del empate llegó en el tiempo añadido.

En el arranque de la tempordada, Messi exhibió la mejor de sus versiones, disparando al Barcelona a una goleada ante el Betis al ritmo que él quiso y disfrutando en cada acción. Firmó un doblete y asistió a Luis Suárez. Mostró un estado de forma impropio de un inicio de curso y deleitó al barcelonismo, que inicia la defensa de la corona mandando un mensaje intimidatorio. Con Messi enchufado, hay licencia para soñar.

Mientras, en Anoeta, al Madrid le faltaba su gran líder, Cristiano Ronaldo, y escuderos del peso de Benzema o Modric. Se agarró a Bale y el galés de nuevo no falló. El liderazgo que ejerció en la recta final de la pasada temporada y que extendió con su selección en la Eurocopa, lo plasmó en Anoeta como si el mes de vacaciones no hubiese existido. No falló a su cita con el gol –siempre marca en el estadio de la Real– y además dejó ayudas defensivas con un gran despliegue físico.

La tercera nota más destacada de la jornada se vivió en Sevilla, donde, a ritmo de gol y un juego vistoso, el técnico argentino Jorge Sampaoli despejó las dudas que se habían despertado sobre su figura después de perder las dos Supercopas, de Europa y de España, nada más y nada menos que ante Madrid y Barça. Sampaoli sabe que el listón dejado por Unai Emery está muy alto, pero comenzó a mostrar su identidad en un encuentro loco. Nunca en el Pizjuán se vieron tantas ocasiones en un partido como ante el Espanyol (6-4) y se disfrutaron de seis goles que devuelven la ilusión.

Y en el apartado negativo, el Atlético. La autoridad plasmada por Barcelona y Madrid en el inicio del pulso por LaLiga, no la exhibió en el Calderón el conjunto colchonero, incapaz de derrotar a un recién ascendido como el Alavés. La perseverancia en la búsqueda del gol le acabó dando el premio en el añadido gracias a un penalti dudoso, antes de que se diese una situación ilógica en un equipo de Simeone. No tuvo firmeza en los segundos que faltaban para el final y el primer disparo a puerta de su rival fue gol.

También suspende en esta primera jornada la defensa del Espanyol (marcar cuatro goles a domicilio y acabar perdiendo un partido es muy poco común en la élite), así como una parte de la afición del Sporting –tantas veces ejemplar–, que dirigió gritos racistas y el sonido de mono hacia el delantero del Athletic Club Iñaki Williams.

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