El COI anuncia 45 nuevos positivos en Pekín 2008 y Londres 2012

El organismo que rige el deporte olímpico afirma que el análisis se ha centrado sobre todo en medallistas

23.07.2016 | 01:40
Thomas Bach, presidente del COI.

23 de los 30 casos en Pekín son de deportistas que subieron al podio. Putin ordena la creación de una comisión para luchar contra el dopaje.

El Comité Olímpico Internacional (COI) confirmó ayer que el análisis de la segunda tanda de muestras recogidas en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008 y Londres 2012 reveló 45 nuevos positivos por dopaje.

En un comunicado remitido ayer, el organismo que rige el deporte olímpico informó de que fueron detectados 30 nuevos casos de dopaje en Pekín 2008 -23 de ellos medallistas- y 15 en Londres 2012, lo que eleva a 98 el número de positivos tras el reanálisis de las muestras recogidas en esos dos eventos.

El COI explicó que el análisis de las muestras de Pekín estuvieron centradas fundamentalmente en medallistas y que 23 de los 30 nuevos positivos son de deportistas que ascendieron al podio. Pertenecen a cuatro disciplinas distintas y se ven afectados ocho comités olímpicos nacionales.

Los 15 positivos de Londres 2012, por su parte, afectan a dos deportes y a nueve comités nacionales.

Los Comités Olímpicos Nacionales y sus respectivas Federaciones Internacionales serán informados una vez dé comienzo el procedimiento en contra de los deportistas a los que el COI acusa de haber infringido el código antidopaje. Los mismos no podrán participar en los Juegos Olímpicos de Río 2016.

Los 98 positivos fueron desvelados tras el reanálisis de 1.243 muestras recogidas en los Juegos de Pekín y Londres.

Tras la celebración entre el 5 y el 21 de agosto de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro, el Comité Olímpico Internacional procederá al análisis de la tercera y cuarta tandas.

El presidente del COI, Thomas Bach, subrayó en el mismo comunicado que el reanálisis de estas muestras evidencia «la decidida lucha» del organismo contra el dopaje.

Putin, a la acción
Para bien o para mal, el presidente ruso, Vladímir Putin, tiene la última palabra sobre la presencia de Rusia en los Juegos de Río, sea por su influencia en el mundo, las malas relaciones con Occidente, o por la amistad que le une al presidente del COI, Thomas Bach.

«La postura oficial de las autoridades rusas, el Gobierno y el Presidente, de todos nosotros radica en que en el deporte no hay y no puede haber sitio para el dopaje. El deporte debe ser limpio», dijo Putin durante una reunión del Gobierno.

Putin hizo ayer un último intento de evitar la catástrofe que supondría la exclusión del equipo olímpico ruso de Río de Janeiro, al ordenar la creación de una comisión independiente para la lucha contra el dopaje integrada por expertos rusos y extranjeros.

Su misión debe ser «el estricto control sobre la efectiva realización del plan nacional de lucha contra el dopaje». En una clara concesión a Bach eligió como candidato a encabezar esa comisión al decano del COI, el ruso Vitali Smirnov, que es miembro del máximo organismo olímpico desde 1971. Putin definió a Smirnov como «una persona con una reputación absolutamente intachable, que cuenta con la confianza y el respeto de la familia olímpica». Smirnov, de 80 años, miembro de honor del COI desde enero pasado, ejerció en varias ocasiones de vicepresidente de ese organismo.

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