22 de junio de 2016
22.06.2016

España se complica la vida

Croacia remonta el gol de Morata y deja segunda a la Roja, que jugará los octavos el lunes ante Italia - Ramos falló un penalti con 1-1 y el equipo de Del Bosque, cansado e impreciso, encajó el tanto de la derrota a la contra en el 87

22.06.2016 | 08:00
España se complica la vida
Croacia 21España

La selección española especuló con la clasificación a octavos de final, acabó tirando por tierra la brillantez y fue batida a tres minutos del final por una Croacia sin su líder, Luka Modric, que se impuso por 2-1 y se hizo con el primer puesto del grupo D. España dejó escapar el liderato y la opción de buscar la defensa del título por el lado bueno del cuadro. Ahora tendrá que medirse a Italia en octavos de final el lunes en París.

El fútbol dio una lección a la selección española. El reencuentro con la derrota en una fase final de la Eurocopa ocho años después –no perdía desde Portugal 2004–, no pudo dejar un sabor más amargo. Midió esfuerzos con el liderato en la mano tras adelantarse en el marcador, perdonó y acabó siendo castiga con dureza, encajando un tanto al contragolpe a tres minutos del final, cuando le valía el empate, y con un error de David De Gea, que no tapó su palo.

La amenaza de Italia en octavos de final y el respeto a Croacia impulsó a Del Bosque a mantener equipo. Lo que funciona, mejor no tocarlo, debió de pensar sin valorar rotaciones ni motivaciones extra de jugadores con pocos minutos. Se encontraba España ante la prueba más seria.

Croacia, sin Modric ni Mandzukic, no perdía su poderío. Necesitaba ganar y cambió el guión de los partidos de la Roja. Salió a presionar para cortar el inicio de jugada y cuando no lo consiguió intentó armarse en defensa y buscar la velocidad en la contra.

Cuando España se pone firme te desfigura. Sabía que los excesos de confianza se pagan caros e instalada en un nuevo escenario, sin abrumar con la posesión, asistió a dos llegadas que dejaban intuir peligro para Croacia, antes de desatar su pegada. Era el minuto 7 cuando Silva rompía cualquier esquema del partido. Sacó de la chistera uno de esos pases al espacio que pocos futbolistas son capaces de ver. El desmarque era de Cesc, que picó el balón a la salida de Subasic y a placer, Morata, remachaba a la red en boca de gol para dar un mordisco a la clasificación de goleadores con su tercer tanto del torneo.

La calidad lanzaba un directo al mentón croata que mientras pensaba cómo había encajado el golpe, pudo caer a la lona. España inició su habitual ejercicio de dominio. Y ante el bajón de Iniesta apareció la pareja Silva-Cesc asociándose en cada rincón.

España no debía caer en la indolencia. Sergio Ramos y De Gea jugaron con fuego. Cometieron errores que cuestan caros en una gran cita. El exceso de confianza del central lo chutó Kalinic y el portero español sacó los puños a córner para segundos después complicarse con el balón en los pies, acabar haciendo un mal despeje y dejando el balón a Rakitic. Su toque picado lo repelió el larguero, el poste y Piqué.

La calma debía regresar con el toque. Nolito había cruzado en exceso un remate a centro de Jordi Alba. Con Morata fijando centrales, España llegaba a la frontal con brillantez. Toques al espacio, triangulaciones en ambas bandas. El partido giraba en torno a Cesc, que se asociaba con todos. Silva calcaba el pase y a punto estuvieron de repetir la acción del gol.

Pudo asestar un golpe definitivo la selección pero perdonó. Silva se cansó de asistir y probó a Subasic, que rechazó como pudo el disparo potente. Nolito estrelló un peligroso remate en la defensa y el balón se marchó cerca de la portería.

Los malos indicios llegaban en el balance defensivo. La falta de tensión con la clasificación sellada se palpaba en despistes a balón parado. Croacia remataba todo. Pensar en guardar fuerzas sería castigado porque Rakitic ponía el criterio, con libertad de movimientos como segunda punta para diseñar cada ataque, y la referencia croata arriba, Kalinic, hacia todo con sentido. Perisic se elevaba ante Juanfran y remataba alto.

Reapareció esa ley del fútbol no escrita. El que perdona la paga. Ramos tuvo un testarazo plácido tras córner de Nolito y no encontró portería. Cesc dejó solo a Morata con un pase de tiralíneas pero un mal control le impidió definir.

Asomaba el descanso cuando llegó el castigo al bajón tras media hora brillante. La bicicleta y el recorte de Perisic a Juanfran, acababa con un centro que remataba de espuela Kalinic, adelantándose a Ramos. El primer tanto en el torneo a España cerraba un récord histórico, 734 minutos sin encajar gol.

El duelo recobró la tensión en el segundo acto. España había jugado con el condicionante de valerle el empate y cuando miró a la cara a la derrota, entró en su único momento de duda en el torneo. Tocaba apretar los dientes en labores defensivas, pero España quedó demasiado larga en el campo y dejó a Croacia la opción de correr.

Una mala salida de De Gea dejaba el balón muerto a la chilena de Pjaca que acababa con la paciencia de Del Bosque. España se desmoronaba. Era necesario el doble pivote. La entrada Bruno cambió el dibujo a un 4-2-3-1. La posesión pasó a ser española y las acometidas veloces croatas.

España tuvo la sentencia con un dudoso penalti que falló Ramos y en el minuto 87, y a la contra, Perisic la mandó a la parte más dura del cuadro: Italia, Francia, Inglaterra y Alemania asoman en el horizonte.

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