Poels se exhibe en el Catí

El ciclista holandés muestra su poderío en las rampas del mítico puerto y prácticamente sentencia la ronda

07.02.2016 | 19:28

Orihuela se vuelca con los ciclistas en la salida y la afición alicantina responde en gran número en la parte final de la carrera.

El holandés Wouter Poels ( Venray, Limburgo, 1-10-1987) se exhibió ayer en las rampas del Xorret de Catí y confirmó su liderato en la reaparecida Volt a la Comunitat Valenciana-Gran Premio Banc de Sabadell. Salvo sorpresa, en la última jornada de hoy con salida y meta en Valencia, el corredor del Sky británico será el sucesor de Rubén Plaza como ganador de la ronda valenciana, que fu el último vencedor de la prueba en la edición de 2008.

Una cima como la alicantina, reservada a los mejores, aquí habían ganado en la Vuelta a España Chava Jiménez (2000 y 2004), Gustavo Veloso (2009) y David Moncutié (2010), sirvió para que este holandés «volador» exhibiera su poderío por delante de corredores de renombre como Fabio Aru o «Purito» Rodríguez, que todavía no tienen el golpe de pedal adecuado.

El Sky de Dario Cioni se la jugó a una carta y puso a trabajar duro a Intxausti, Kiryenka, Konnig, Nieve y Nicolás Roche para que su líder rematara cuando las rampas del Xorret de Catí endurecieron de tal manera la carrera que sólo sobrevivieron arriba los mejores.

Wouter Poels demostró que es, con diferencia, el corredor más fuerte de la carrera y se impuso con autoridad, sentenciando la Vuelta, tras superar en 23 segundos a Beñat Intxausti (Sky) y Jon Izaguirre (Movistar), que fueron segundos y terceros en meta.

En las rampas del Xorret de Catí la afición de la provincia disfrutó de ciclismo del bueno. Destacaron las pintadas, sobre el asfalto, de ánimo a David Belda y Antonio Molina, que casi en la cima tenía una pancarta de apoyo. Un grupo de seguidores del ciclista de Xàbia, ataviados con unas camisetas y su foto impresa le dieron su apoyo a escasos metros de la cima. Tampoco faltaron las muestras de cariño a otros ciclistas como «Purito» Rodríguez, Aru, Amores, David Lucas. A pesar de que no estaba presente en la prueba, más de uno se acordó del ibense Rubén Plaza.

No faltaron los empujones a los ciclistas que lo estaban pasando mal en los desniveles más terroríficos del puerto. El que eligió mal los desarrollos tuvo alguna ayuda extra que le permitió llegar arriba un poco más desahogado, aunque retorciéndose sobre la bicicleta.

Orihuela, en un ambiente festivo, acogió la salida de los corredores. En el control de firmas tuvieron máximo protagonismo los ciclistas alicantinos presentes en la carrera. David Belda confesó a Juan Mari Guajardo, «speaker» de la Vuelta, que deseaba dar una alegría a sus paisanos. Amores afirmó algo semejante en un día especial para ambos al tener la oportunidad de correr en su tierra y delante de los suyos. Los seguidores no pararon de pedir autógrafos y fotos a las estrellas, en especial, a Aru, Jesús Herrada o al mismo «Purito» Rodríguez.

Desde el inicio, el control del equipo Sky fue terrible y no dejó que nadie se fuera por delante. En la ascensión al primer puerto de la etapa, el Alto de la Garganta de tercera categoría, se formó un grupo de catorce ciclistas que coronaron la cima con el belga Meersman (Etixx Quick Step) en primera posición, aunque con una escasa diferencia sobre el grueso principal que pronto abortó la aventura de estos corredores. La tercera plaza fue para el corredor de Xàbia, Antonio Molina, que volvió a demostrar su buen estado de forma cada vez que la carretera tiende a ir hacia arriba.

En el kilómetro 45 se formó un nuevo grupo de escapados formado por Van Ginneken (Roompot), Lampaert (Etixx Quick Step), Bertazzo (Southeast), Laengen (IAM), Breschel (Cannondale), Aitor Gonzalez (Euskadi) y Pasqualon (Roth), que lograron una máxima diferencia de 3 minutos y 40 segundos. Este grupo coronó la ascensión al Alto de Maigmó, de segunda categoría, comandado por el español González seguido de Pasqualon y Lampaert. Las diferencias fueron a menos, sobre todo una vez se superó el tercer puerto de la jornada, el de Canalí, cuando el pelotón se puso a tirar en firme y rebajó las diferencias por debajo del minuto hasta que fueron neutralizados a 8 kilómetros de la meta. A cuatro kilómetros del final, los italianos del Astana, Aru y Rosa, impusieron un fuerte ritmo cuando llegaron los desniveles más fuertes, del 22 por ciento, al que solo pudo contestar el líder Wouter Poels (Sky), a los que unos metros después de unió Daniel Navarro (Cofidis). A 3 kilómetros de la llegada, demarró Poels y dejó clavados a sus tres acompañantes para coronar en solitario la meta y mantener su ventaja hasta meta.

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