EFE BARCELONA
El Barcelona y el Valencia se juegan en el Camp Nou el pase a la final de la Copa del Rey, con un empate a uno de la ida que, de entrada, favorece los intereses del equipo catalán, que buscará su tercera final en cuatro años.
Hace muchas temporadas que el Barça tiene depositado gran interés en esta competición y prueba de ello es que después de una sequía de más de diez años sin jugar finales, desde que Josep Guardiola se ha hecho cargo del equipo el tránsito por ellas ha sido una constante.
Pero su entrega en Copa ha llevado al Barça a un exceso de desgaste que se ha notado sobremanera en la Liga. Los cuatro partidos de las dos últimas rondas (contra Osasuna y Real Madrid) y la ida contra el Valencia no han salido gratis a los de Guardiola, que son segundos en la Liga, a siete puntos del líder. El Barça podría recuperar a Xavi, que no ha jugado los últimos partidos por problemas físicos, y posiblemente también estará disponible el chileno Alexis Sánchez. Estos dos regresos serán un alivio para Guardiola ante las bajas de Busquets, Iniesta y Pedro.