CÉSAR HERNÁNDEZ
El Meridiano convirtió en una fiesta el Centro de Tecnificación tras derrotar al Real Madrid y conseguir de esta forma su primera victoria de la temporada. Después de cuatro derrotas consecutivas, los datos no arrojaban sensaciones positivas para pensar que el conjunto de Quintana pudiera estrenarse ante un rival plagado de estrellas. Lejos de todo ello, el Meridiano firmó ayer un partido para quitarse el sombrero, brillante de principio a fin y capaz de desquiciar a un Madrid que llegó a Alicante dispuesto a esforzarse sólo lo justo.
Cinco jugadores del Meridiano superaron los dobles digitos en anotación, una prueba de la excelente labor de equipo realizada ayer. El rebote también despertó e incluso superó el del Madrid, mientras que la labor de Heurtel, ayer sí, fue sobresaliente. El base francés dio una lección de sus habilidades. Era el partido perfecto para él. Un encuentro rápido en el que se desenvolvió con enorme destreza. Superó en todo momento a un espeso Sergio Rodríguez, anotó 16 puntos (8 en el último cuarto) y dio 4 asistencias. Por la forma de jugar del base, todo el entorno lucentino es consciente de que habrá días en que ganará él solo los partidos y otros en que los perderá. Pero ayer se lució y dejó detalles muy interesantes.
También Doellman pudo reconciliarse con la afición. Sin miedo a tirar, el pívot fue una amenaza para el rival, justo lo que quiere Quintana. Sus tres triples fueron vitales para el devenir del encuentro. Los mismo que los seis puntos consecutivos de Sow en el último cuarto que sirvieron para desequilibrar de forma definitiva el marcador y allanar la victoria del Meridiano que sólo se celebró cuando acabó el partido para evitar sorpresas mayúsculas.
El conjunto lucentino presentó batalla desde el principio. El objetivo de los primeros minutos era evitar que el Madrid cogiese distancia. Sólo Tomic bajo el aro y los destellos de Carlos Suárez privaron al Meridiano de una ventaja mayor. Stojic, que volvió a ser de los mejores, llevó la batuta ofensiva en los primeros compases. El rebote también estaba controlado y Heurtel puso la puntilla al primer cuarto (20-17) tras un parcial de 7-0 para los alicantinos.
La hora de Doellman
El Madrid despertó a partir del segundo cuarto con rápidas acciones de Llull y Suárez. Era necesaria parar esa inercia y Quintana pide tiempo muerto en el momento justo. El Meridiano reaccionó. Doellman anotó dos triples con absoluta limpieza aunque fue contestado inmediatamente por otro de Llull. El encuentro era trepidante, el equipo alicantino nadaba con la corriente a su favor y al descanso las sensaciones eran magníficas aunque con 2o minutos más por delante (42-37).
Felipe Reyes estuvo especialmente activo en el tercer cuarto. El juego interior tenía su nombre mientras Suárez y Llull mantenían con vida a los madridistas. El Meridiano estuvo más efectivo en defensa que en ataque tras el descanso pero el partido llegaba al definitivo cuarto con todo por decidir, un éxito para el equipo de Óscar Quintana (54-52).
Tomic y Llull dieron la vuelta al marcador en cuestión de segundos (54-55). Parecía que el Madrid había metido una marcha más en este cuarto hasta que apareció un enorme Sow para anotar 6 puntos consecutivos, un parcial de 6-0 que llevó al Centro de Tecnificación a creer de verdad en la victoria. Un triple de Heurtel, inconmensurable en este periodo, llevó a la máxima ventaja a los lucentinos (65-57) a falta de poco más de 4 minutos. Fue en ese momento cuando Andriuskevicius, algo flojo en el rebote hasta ese momento, anotó puntos importantes para no perder la ventaja. Exhibición de Heurtel con puntos, asistencias y un juego eléctrico que sirvió para llevar la ventaja hasta los 14 puntos (76-62). El Centro de Tecnificación acompañó con "olés" cada pase del Meridiano. El conjunto de Quintana firmó su primera victoria con un partido perfecto que desesperó a Messina. El técnico del Madrid la tomó con Sergio Rodríguez al que le recriminó prácticamente cada acción.
Siguiendo con la tradición de la pasada temporada, el equipo festejó el triunfo haciendo flexiones en el centro de la pista. Fueron las primeras de la presente campaña, aunque jugando así seguro que tendrán que hacer muchas más.