EFE/EP/BUDAPEST
La nadadora española Erika Villaecija ganó este sábado la medalla de bronce en los 1.500 metros libre en los Campeonatos de Europa de Budapest. Igualmente, Mercedes Peris se hizo con el bronce en la prueba de los 50 metros espalda.
En los 1.500. la danesa Lotte Friis, medalla de bronce olímpica en Pekín en los 800 metros, se hizo con el oro y la irlandesa Grainne Murphy, de 17 años, con la plata.
A lo largo de la final, Erika estuvo peleando primero con una de sus más veteranas rivales, la rumana Camelia Potec, por la medalla de bronce. Pero esa lucha sólo duró un tercio de la prueba, el tiempo que la española tardó en deshacerse de la centroeuropea e irse a por la irlandesa.
Villaecija llegó a ponerse a menos de un segundo de Murphy, una nadadora que fue decimoquinta hace un año en los Mundiales de Roma, pero finalmente no pudo con ella, mientras Friis era capaz de sostener su ritmo y mantener a sus dos rivales a más de un segundo.
La medallista de oro paró el crono en 15:59.13 por 16:02.29 de la de plata y 16:05.08 de la de bronce. Potec, campeona olímpica de los 200 en Atenas 2004, fue cuarta con 16:16.67.
Cinco minutos después de la final de los 1.500, otra española quedó sexta en la final de los 200 libre. Castro, que ha batido dos veces el récord de España de la distancia y el pasado día 6, ya en Budapest, cumplió 18 años, se ha revelado como una de las mejores representantes del equipo español en estos campeonatos continentales.
La campeona olímpica de la distancia, la italiana Federica Pellegrini, se impuso en la final seguida de la alemana Silke Lippock.
Por su parte, Peris, a pesar de no firmar una buena salida, consiguió alcanzar un ritmo óptimo y comenzó a desplegar sus calidad sobres las aguas húngaras. Unos último metros finales más que notables hicieron que entrara tercera con una gran marca (28:01).
La prueba se la adjudicó la bielorrusa Aliaksandra Herasimenia que dominó la prueba desde el comienzo y con su 27:64 establece la nueva mejor marca del campeonato, lo que hizo inútil el esfuerzo de la alemana Daniela Samulski, que se conformó con la plata.