JOSÉ ALBERTO ÁLVAREZ
Desde el pistoletazo de salida, los esforzados remeros trataban de surcar las aguas rumbo a Tabarca para completar las ocho millas y media de la regata, que partió desde la playa de Levante, llegó a la boya ubicada en la isla de Tabarca, para volver de nuevo a la bocana del puerto de la villa marinera. Una gigantesca y multicolor caravana acuática formada por dos tabarqueras con más de 400 acompañantes, una treintena de barcos particulares, más las embarcaciones de los jueces y el personal de seguridad, acompañaron durante el recorrido a las embarcaciones de los nueve equipos participantes, dando un marco espectacular a una jornada, que a las once de la mañana, presentaba una agradable temperatura entre 15 y 16 gradas, con un mar en calma y una suave brisa de sur-oeste de tres nudos, ideal para remar.
Los faluchos de Club Náutico de Oliva, Real Club Náutico de Dénia y Club de Remo Cofradía de Pescadores de Torrevieja tomaron la delantera. A la llega a la baliza de regreso en Tabarca, las embarcaciones de Dénia y Torrevieja mantuvieron una dura y bonita pugna. En el último tercio de la regata, el falucho torrevejense, patroneado por Moncho, aumentó su ritmo a 38 paladas por minuto y se adelantó por primera vez a la embarcación dianense. En los últimos dos mil metros sentenció la carrera. Táctica y físicamente, la Cofradía de Pescadores de Torrevieja demostró ser el mejor equipo, logrando la victoria por cuarto año consecutivo tras cruzar la línea de meta con un tiempo de hora, once minutos y 54 segundos, entre el ruido de bocinas de los barcos y el aplauso de los espectadores, que abarrotaban los pantanales del puerto y las tabarqueras.