V. FUSTER
El Benidorm CF recibió ayer un comunicado de la Federación Española de Fútbol adjuntándole copia de las alegaciones presentadas por el Lleida, respecto a los incidentes del encuentro del pasado domingo en Foietes.
Como se recordará, el colegiado Del Río Ayete ordenó la suspensión del encuentro en el minuto 82 tras recibir el colegiado asistente el impacto de una piedra lanzada por un espectador, cuando el marcador reflejaba un 2-1 favorable al Benidorm. El Lleida pretende que el partido se de por concluido con el marcador de 0-3 a su favor, por entender que lo acontecido constituye "un hecho muy grave" y que un desplazamiento para jugar los 8 minutos más el descuento restante les perjudicaría.
Ahora, el equipo de Foietes tiene tres días de plazo para contestar a estas alegaciones, un tanto sorprendentes si se tiene en cuenta que se contradicen respecto a lo que la propia Policía refleja en su informe tras los hechos acaecidos el domingo. En el mismo, las fuerzas de seguridad explicaron que el agresor fue identificado y denunciado tras cometer su acción, que no hubo ninguna consecuencia grave para la integridad del asistente, ni se produjo ningún altercado de público.
Pero, sobre todo, se refleja como tras la suspensión, tanto los delegados como los capitanes de ambos equipos, Benidorm y Lleida, se dirigieron al colegiado pidiéndole que se reanudase el partido, ya que no había ningún tipo de impedimento porque se había desalojado la grada.