EFE. LONDRES
Rafa Nadal pagó caro regalar el primer set al ruso Nikolay Davydenko en su partido de ayer y se quedó sin opciones de pasar a las semifinales de la Copa Masters al perder por 6-1 y 7-6 (5). Un acertado Davydenko puso en aprietos desde el principio al mallorquín, quien tardó mucho en meterse en el partido y a pesar de que en el segundo set mejoró algo, no pudo vengar su derrota en la final del Maters 1000 de Shanghai de este mismo año, donde claudicó precisamente ante el ruso.
Nadal se queda así fuera, por primera vez, de las semifinales del torneo, haga lo que haga contra el serbio Novak Djokovic mañana, algo que no le había ocurrido en las dos ediciones anteriores en las que había participado, en 2006 y 2007.
Soderling gana
Por su parte, el sueco Robin Soderling se tomó ayer la revancha ante un desquiciado Djokovic en sólo dos sets por 7-6 (5) y 6-1 y se confirmó como líder en solitario del grupo B con dos victorias, un logro sorprendente dado que participa en la Copa Masters en sustitución del lesionado Andy Roddick.
El serbio, número tres del mundo, dio muestras de nerviosismo desde los primeros compases del partido, lo que facilitó el triunfo a su rival de ayer. Soderling, verdugo de Nadal en la primera jornada del torneo, superó así a una de sus particulares "bestias negras", ya que en ninguno de sus cinco enfrentamientos anteriores había conseguido vencer a Djokovic, quien además fue el encargado de dejarle sin posibilidades de quedar entre los ocho primeros de la ATP tras ganarle en cuartos de final en París. El sueco, número nueve de la clasificación ATP, confirmó así su pase a las semifinales del torneo, en el que además participa por primera vez.
Los primeros diez minutos bastaron para que Djokovic ya manifestara que se sentía alterado. Malas caras, protestas por las decisiones del "Ojo de Halcón", la raqueta por los suelos o golpeada virulentamente contra el talón de sus zapatillas, como si estuviera jugando en tierra batida en vez de en pista, dejaron traslucir que el serbio no se encontraba cómodo en la cancha.