EFE. LONDRES
El sueco Robin Soderling, verdugo del español Rafa Nadal en Roland Garros, volvió a ganar ayer a la segunda raqueta del mundo en el O2 de Londres por 6-4 y 6-4 dentro del Grupo B de la liguilla del Masters.
El tenista nórdico, primer reserva de este torneo ante la baja del estadounidense Andy Roddick, tardó en la pista central 1 hora y 38 minutos en anotarse el primer punto en el debut de esta competición de "elegidos".
Nadal achacó la derrota a su "intranquilidad mental" y "falta de confianza" y aseguró que no se trataba de un problema de "nivel". El jugador no se mostró insatisfecho con su tenis pero reconoció que echó en falta "un poquito de tranquilidad" en los "momentos importantes".
Reconoció que empezó "mal" su pulso con el nórdico para luego lograr un "nivel correcto" excepto en los "momentos en los que no tenía que fallar".
"Me está faltando un poquito de tranquilidad y de confianza para superar esos momentos en los que hay tensión", señaló. "Me ha faltado un poco más de calma y, por lo demás, todo va junto, pero bueno, las cosas han venido así y hay que aceptar la situación y desde el trabajo se puede mejorar".
Aclaró, eso sí, que contra Soderling en ningún momento se sintió "inferior en la pista". "Técnicamente no era para nada inferior, aunque sí en el momento de autoconfianza y tranquilidad", afirmó el tenista balear tras el partido.