C.HERNÁNDEZ
El Meridiano confió en Kyle Hill para ocupar una de las plazas de extracomunitario y la apuesta no ha podido salir peor. Después de nueve jornadas, se consolida dentro de la ACB como uno de los americanos más flojos de la competición. Con una media de 5 puntos y una pírrica valoración de 2, sólo Óscar Quintana sigue confiando en él aunque cada vez en menor medida. De hecho, en Valencia sólo jugó nueve minutos y el técnico lo envió al banquillo después de una calamitosa jugada que se "inventó" el escolta americano y acabó con su participación en el derbi de la Comunidad.
El porcentaje de triples del jugador lucentino no arroja cifras plausibles. Ha anotado siete canastas desde el perímetro de treinta intentos, es decir, un porcentaje del 23% de acierto, una estadística muy lejos de los datos que manejan Urtasun (47%) o Pedro Llompart (57%).
Con Hill, a diferencia de Austin, no se observa una evolución en su juego después de nueve partidos disputados, lo que ha llevado al club a plantearse su "corte" si la situación del Meridiano en la clasificación se acaba complicando.
La delicada situación económica que está atravesando la entidad lucentina con el embargo de las cuentas por parte de Hacienda es el gran obstáculo para poder ejecutar el "corte" del americano. En cualquier caso, descarta que el club acabe haciendo un sobreesfuerzo si el equipo sigue encadenando derrotas. En ese sentido, el encuentro del domingo ante el Gran Canaria en el Centro de Tecnificación (12.30 horas) es una prueba de fuego para el escolta estadounidense. Una derrota podría hacer caer al Meridiano en puestos de descenso en vísperas de viajar a Málaga para jugar ante el Unicaja.
El equipo alicantino promedia dieciocho puntos de desventaja en los seis encuentros que ha perdido. La derrota más importante de la temporada fue la que encajó en la segunda jornada en su visita al Granada, ante el que cedió por 32 puntos. En las derrotas cosechadas, el Meridiano encajó una media de 85,2 puntos, mientras que sólo fue capaz de anotar 67,5. Por el contrario, en los tres partidos que ha ganado, el Meridiano lo hizo con gran solvencia.