JULIÁN FERRER
El entrenador del equipo juvenil B del Horadada, Terry, ha denunciado que sus jugadores fueron agredidos a la conclusión del partido de Tercera Regional que el conjunto pilareño jugó en Monóvar. Según explica el técnico, el Horadada iba ganando 1-4 a diez minutos para el final del encuentro, pero, a partir de ese momento, el árbitro comenzó a señalar numerosas faltas en contra de los de la Vega Baja y prolongó el partido hasta el minuto 96, cuando, considera Terry, que no debía haber añadido más de tres minutos. Justo en el minuto 96, el Monóvar empató a cuatro y el colegiado señaló el final del encuentro.
En ese momento, comenta el entrenador del Horadada, hubo una trifulca entre jugadores de ambos equipos que terminó con los aficionados que habían en el campo acorralando a los jóvenes futbolistas pilareños y pegándoles. Varios futbolistas sufrieron contusiones y diversos traumatismos, según refleja el informe médico.
El padre de uno de los jugadores del Horadada más afectados no quiso presentar denuncia de los actos porque, según Terry, no quiere meterse en un proceso judicial.
El técnico del Horadada asegura que, tras los incidentes, tuvo la oportunidad de dialogar con la Policía Local de Monóvar y le indicaron que esos incidentes eran habituales en los partidos del conjunto monovero.