EFE. DUBLÍN
El ministro irlandés de Justicia, Dermot Ahern, pidió ayer la repetición del encuentro Francia-Irlanda disputado el miércoles en París, que dio la clasificación para el Mundial a los franceses gracias a una jugada ilegal.
La eliminación de Irlanda, calificada de escandalosa, ha levantado tantas ampollas en la isla que hasta el Gobierno ha tomado cartas en el asunto. Al tiempo, decenas de peticiones para que se repita el choque recorren Internet y la cuestión domina todas las tertulias de radio y televisión.
"No lo concederá -dijo Ahern- porque no somos nadie en el fútbol mundial, pero pongamos (a la FIFA) en el aprieto. Es lo menos que le deben a miles de jóvenes seguidores que se sienten desolados. Si se mantiene el resultado, se reforzará la idea de que conviene hacer trampas para vencer", afirmó el ministro.
El caso es que "la mano de Dios" del delantero galo Thierry Henry, con la que se ayudó para controlar un balón y dar un pase de gol, se ha convertido en un agravio para Irlanda, que se siente también robado por los presidentes de la FIFA y de la UEFA, Joseph Blatter y el francés Michel Platini, respectivamente. Antes de partir de París, el capitán del once del trébol, Robbie Keane, ironizó sobre la felicidad de ambos dirigentes, quienes "probablemente están aplaudiendo, Platini, ahí sentado al teléfono con Sepp Blatter, quizá mandándose mensajes de texto, encantados con el resultado". No obstante, los dardos más envenenados se reservan para Henry, al que se califica de hipócrita.
Uruguay, clasificada
La selección uruguaya se clasificó para el Mundial tras empatar contra Costa Rica (1-1).