JESÚS ZERÓN
En las próximas semanas, la junta gestora del Orihuela iniciará el proceso para convertir el club en una sociedad abierta a toda la ciudadanía, con el fin de que los propios asociados que paguen su cuota sean los propietarios de la entidad y puedan decidir con voz y voto sobre todas las cuestiones que competen al equipo. Los actuales dirigentes ya están estudiando con un abogado todo el procedimiento a seguir, y en un plazo breve de tiempo se iniciará una campaña de captación de socios que pagarían su cuota y pasarían a ser parte activa del club con voz y voto. Una vez abierta la operación, el club se impondrá un plazo máximo de 15 días para convocar una asamblea general de socios para que ellos mismos elijan al nuevo presidente de la entidad oriolana para los siguientes cuatro años.
Se trata de una iniciativa que resulta histórica en el fútbol oriolano, pues nunca antes se había producido, y que sirve para garantizar la continuidad del club en un futuro. Precisamente la exigencia de ese importante paso para el futuro era la principal reivindicación hacia el club que se marcó la Asociación de Aficionados del Orihuela, "Oriafi", en su constitución a principio de temporada.
El actual presidente de la gestora, Francisco Rodríguez, afirmó ayer que uno de los objetivos que se planteó su junta cuando se hicieron cargo del club, era el de abrir la entidad deportiva a todos los ciudadanos que deseen estar dentro de la misma, en caso de que nadie mostrase interés de coger las riendas. "Nosotros estamos de forma provisional para hacer tiempo por si alguien se interesaba por el club, pero en vista de que de momento nadie ha mostrado su intención de cogernos el testigo, ya hemos iniciado el camino para crear una sociedad en la que todas aquellas personas que se asocien podrán elegir al presidente en una asamblea general", explicó Rodríguez.